Una reforma fiscal que no convence

Natalia Bore

ESPAÑA

Salgado defendió sus cuentas para impulsar una recuperación que no prevé próxima y que la oposición atacó por la subida de impuestos y la menor inversión en I+D+i

21 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, defendió ayer en solitario los Presupuestos Generales del Estado del 2010, de los que subrayó que «ayudarán a mitigar el impacto de la crisis y sentarán las bases para una recuperación que irá cobrando impulso en el 2010», aunque advirtió que el regreso a una senda de crecimiento sostenido «no será ni sencillo ni inmediato», y tampoco estará «exento de riesgos».

Salgado habló, frente a un aluvión de críticas, de la austeridad de las cuentas, que reducen un 3,9% el gasto (7.500 millones menos que el ejecutado en el 2009) y de su punto más espinoso: la reforma fiscal, que incrementará desde la tributación de las rentas del ahorro al IVA (a partir del 1 de julio), además de eliminar la deducción de 400 euros del IRPF. Los cambios fiscales tendrán un efecto recaudatorio de casi 11.000 millones de euros, 6.500 de ellos en el 2010.

La ministra volvió una y otra vez a defender un «incremento fiscal posible, eficiente y moderado», que permitirá mantener la política social y, a la vez, ir reduciendo progresivamente el abultado déficit público, actualmente por encima del 9%. Sobre la vuelta a la estabilidad financiera, avanzó que la próxima semana el Ejecutivo remitirá al Congreso «un plan económico financiero de reequilibrio, que será también enviado a la Comisión Europea».

La ministra también admitió que la inversión en I+D+i (casi 8.000 millones de euros) bajaba un 3,1% en el presupuesto del próximo año, aunque adelantó que en el proyecto de ley de economía sostenible se incluirá una aportación adicional para este concepto, tanto a través del fondo estatal como de medidas de estímulo fiscal. «Con ello, los fondos dedicados a la I+D+i en el 2010 más que triplican la cifra del 2004», sentenció, tras recordar que en los años de gobierno socialista los fondos dedicados a investigación y desarrollo tecnológico se han multiplicado por 2,7%.

En lo relativo al incremento «moderado» de la presión fiscal, que «aumentará tan solo un 0,6%» del PIB en el 2010, Salgado incidió en que «seguiremos estando por debajo de la media europea y por debajo de la existente en el 2004».

De nuevo, las sicav

Pero sus argumentos no convencieron a los grupos que presentaron enmiendas a la totalidad, y que centraron sus críticas en una reforma fiscal que recaerá sobre la clase media y las rentas bajas, especialmente a través de la eliminación de la deducción de los 400 euros -sobre la que el BNG, ERC, IU-ICV o CiU reclamaron su mantenimiento para las rentas de menos de 20.000 euros anuales- y de la subida del IVA, cuyo tipo general pasará del 16% al 18%, y el reducido, del 7 al 8%. «España es el penúltimo país de la Unión Europea en recaudación por IVA respecto al PIB, solo Luxemburgo está por debajo de nosotros», se defendió la ministra de Economía.

Las «falsas sociedades de inversión colectiva», como Joan Herrera, de IU-ICV, se refirió a las polémicas sicav -los vehículos de inversión de las grandes fortunas- fue otro de los temas que más críticas generó contra el Ejecutivo, pues elevar su tributación, actualmente en el 1%, era una reclamación compartida por la izquierda. Salgado matizó al respecto que «las sicav pueden tributar al 1%, pero sus partícipes, cuando obtienen plusvalías, lo hacen al 18%, como el resto de rentas del ahorro».