Un hombre que estuvo encarcelado y la esposa de un condenado a prisión han sido autorizados a salir de la isla
21 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Cuba liberó ayer a un preso político y excarceló a un empresario español en respuesta al ministro de asuntos exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que concluyó una visita a la isla en la que se comprometió a bregar en la Unión Europea (UE) por la derogación de la posición común sobre la isla.
Poco antes de que Moratinos aterrizara en Madrid, el preso político Nelson Aguiar, uno de los 75 disidentes encarcelados en la oleada del 2003, fue liberado, y el empresario español Pedro Hermosilla, detenido bajo cargo de cohecho, enviado a su casa a esperar el juicio.
También Lázaro Angulo (ex preso político) y Elsa Morejón, esposa del reo Óscar Elías Biscet, condenado a 25 años de prisión en la primavera del 2003, recibieron permiso de salida para viajar fuera de Cuba, lo que les había sido negado. El disidente agradeció la gestión humanitaria de los Gobiernos de España y Costa Rica, adonde piensa viajar para reunirse con su familia.
Estas liberaciones fueron la respuesta inmediata de Cuba a Moratinos, que realizó una visita a la isla de 48 horas en la que se entrevistó con su homólogo, Bruno Rodríguez, y fue recibido por el presidente Raúl Castro, con los cuales normalizó «todos los aspectos que quedaban todavía por cerrar en lo que ya es una relación intensa bilateral entre Cuba y España», dijo.
Satisfacción en España
Tras su llegada a Madrid, Moratinos expresó su satisfacción por las liberaciones y dijo que son una prueba de que la política de diálogo y respeto mutuo del Gobierno español hacia la isla «da resultados». Además, recalcó que las liberaciones son «resultados, no gestos, ni actitudes».
El ministerio valoró de modo especial la concesión de la libertad provisional al empresario Hermosilla, por quien Moratinos se interesó durante su viaje porque lo conoce personalmente, según informaron fuentes diplomáticas. Hermosilla estaba detenido desde hace varias semanas en un centro de la Seguridad del Estado en La Habana, y anoche las autoridades cubanas lo dejaron en libertad provisional. Sin embargo, su caso no está cerrado y no podrá abandonar Cuba, donde tiene negocios de suministro de material hospitalario desde hace décadas.
Pese a la satisfacción mostrada por el Gobierno español por la actitud de Cuba, el portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, aseguró que la decisión de La Habana «es solo más de lo mismo: el Gobierno continúa regalando presos políticos a cuentagotas», pero «quedan otros 200 en su enorme gulag», dijo.