Luchó por llegar a la familia del ex jefe del Ejecutivo después del cierre de puertas por parte de Rajoy y Aguirre
12 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El jefe de la trama Gürtel, Francisco Correa, Don Vito , intentó sin éxito involucrar a José María Aznar en su trama corrupta cuando el PP de Mariano Rajoy y el equipo de Esperanza Aguirre le cerraron las puertas a partir del 2004 tras comprobar su calaña. Las grabaciones incluidas en el sumario desvelan que el empresario vio en Aznar y su entorno un posible salvavidas a la delicada situación que vivía por entonces, y que coincidió con su salto al mundo inmobiliario.
Correa hizo gestiones para que el ya ex presidente intermediara a su favor en los negocios que mantenía en municipios madrileños, pero ni siquiera consiguió que su intermediario contactara con Aznar. La obsesión de Correa por acercarse al ex presidente a través de su yerno, Alejandro Agag, es patente en varios momentos de la investigación, aunque no hay datos en los 17.000 folios desclasificados que prueben que consiguiera un trato ventajoso.
La idea de recurrir a Aznar se asienta en la mente de Correa a raíz de que el PP madrileño comenzara una profunda limpieza en sus cargos municipales a finales del 2004 al constatar cuan lejos habían llegado los negocios del empresario en los pueblos y en la Comunidad de Madrid. Uno de los municipios depurados fue Majadahonda. Su ex regidor y ahora imputado Guillermo Ortega fue obligado a dejar la alcaldía en febrero del 2005.
La salida de Ortega -cuya jefa de gabinete era Carmen Rodríguez, esposa de Correa- puso en peligro el mayor proyecto urbanístico del empresario hasta ese momento: la construcción de Residencial Mar Adriático en Majadahonda, un complejo de 16 viviendas de superlujo, sobre un terreno que en enero del 2004 se compró por 750.000 euros y que medio año después la trama revendió por 4,2 millones.
En ese proyecto, según los atestados policiales, Correa había escogido como socio a Jacobo Gordon, responsable de las promotoras Proyecto Twain Jones y Consultoría y Gestión de Inversiones. Gordon era amigo y socio de juventud de Agag y, como Correa, fue uno de sus testigos en la boda con Ana Aznar.
Don Vito confiesa en una conversación grabada por José Luis Peñas, el ex concejal resentido de Majadahonda que denunció la trama a Anticorrupción, que aquel proyecto fue «parado por el arquitecto [municipal] durante un año» y el inspector le obligó incluso a «cortar un trozo de fachada de un piso y a quitar una habitación de otro», lo que demoró aún más la promoción inmobiliaria.
«Se habrían cagado»
Fue entonces, ante la insistencia de los nuevos responsables municipales en auditar aquella obra dudosa, cuando Correa vio la posibilidad de utilizar las influencias de su socio Gordon, pero fue en vano. «Jacobo está todo el puto día con el [ex] presidente [Aznar]. Todo el puto verano con el presidente», explica Correa a su futuro delator. «Y este hijo de puta [Gordon] que podía haber levantado el teléfono de Aznar para decir ''dejad de dar por culo con esta puta vivienda''» no ha hecho nada. «Si hubiera hecho eso se habrían cagado» [los responsables del Ayuntamiento de Majadahonda].
Correa, en esas grabaciones, se muestra muy desilusionado con el amigo de Agag, que según dice lO ha «arruinado» y le ha hecho perder más de 200 millones de pesetas. Correa se queja amargamente de que su apuesta por afianzar sus relaciones con la familia Aznar haya sido un fiasco. «Pensaba que era un chaval muy listo, pero ha sido un desastre», confiesa sobre Gordon, quien, asegura, lo «ha metido en un lío» que le ha obligado a pagar entre 2.000 y 3.000 millones de pesetas en indemnizaciones a una cooperativa.