Esther Couto (Montevideo, 1960), que ocupaba el sexto puesto en la lista del PSOE por A Coruña en las últimas elecciones generales, se perfila como el relevo en el escaño del Congreso de los Diputados de César Antonio Molina. Couto ya fue diputada entre el 2004 y el 2008 y actualmente ejercía como asesora parlamentaria para asuntos culturales.
Por orden, el primer aspirante a ocupar la vacante dejada por el ex ministro de Cultura coruñés era Javier Carro, que es senador por designación autonómica y que también fue diputado en la pasada legislatura, además de hombre de confianza de José Blanco en Galicia. Sin embargo, el temor del PSdeG a que el Parlamento autonómico bloqueara la renovación de esa plaza con la nueva mayoría del PP ha provocado un cambio de planes en la hoja de ruta de los socialistas gallegos.
Y eso que Pachi Vázquez, su secretario general, sopesaba dos relevos de peso para cubrir el trasvase de Carro hacia el Congreso de los Diputados. Ayer mismo por la mañana se reunió con el ex presidente Emilio Pérez Touriño para analizar la posibilidad abierta por el adiós de Molina. Aunque fuentes oficiales evitaron confirmar si Vázquez le hizo una oferta firme a Touriño, desde O Pino se recuerda que la Cámara Alta fue el destino de otros dos ex presidentes de la Xunta, como Manuel Fraga y Fernando González Laxe.
Pachi Vázquez conservaba una segunda carta en la mano para colocar en Madrid a un hombre de su total confianza. Era la del secretario de Organización del PSdeG, Pablo García, cuya opción fue bloqueada por las reticencias mostradas por el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ante el conflicto judicial de la agente electoral de la Costa da Morte. García podría recalar en el consejo de administración de la CRTVG, el destino que iba a ocupar inicialmente.