Disponían de datos que permitieron localizar un zulo con cien kilos de material para fabricar explosivos
Constituían el aparato logístico de ETA y eran los responsables de la infraestructura de la banda terrorista
Agentes de la Policía Judicial francesa, que manejaban información recopilada por las fuerzas de seguridad españolas, capturaron ayer en la estación alpina de Le Corbier Villarembert (región de Saboya) a tres de los etarras más buscados. Se trata de Aitzol Etxaburu, Alberto Machaín Beraza y Andoni Sarasola, a quienes el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, presentó como responsables de la «logística militar» de ETA, los encargados de abastecer de armas y explosivos a los comandos de la organización terrorista.
En poder de los arrestados, los agentes localizaron 42 detonadores y veinte pequeños recipientes tipo táper . Según fuentes policiales españolas, se trata de artefactos ya preparados para su uso, a los que bastaría con añadir el explosivo y algún mecanismo de ignición, temporizador o mando a distancia, para convertirlos en pequeñas bombas.
La banda terrorista ETA usó en numerosas ocasiones este tipo artefactos, a los que recurre para provocar alarma social. Para ello, los abandona en papeleras o arcenes de carretera, los entierra en las playas o los esconden en los lavabos de establecimientos comerciales, y prepara su estallido en forma de oleada. Localidades del litoral cantábrico y mediterráneo o las gasolineras de las carreteras de salida de Madrid han sufrido ya ataques de este tipo.
La incautación de este arsenal en el piso utilizado por los detenidos llevó a los responsables de Interior a concluir que los tres constituían «la logística» de ETA, integrados en su aparato militar, a cuyos grupos operativos surtían de la infraestructura necesaria para atentar. Los tres detenidos, además, eran responsables de los zulos de la banda.
Horas después de la operación, agentes de la Policía Judicial francesa localizaron en la localidad pirenaica de Ferriéres, a unos 40 kilómetros de la frontera española, un escondrijo con cien kilogramos de materiales usados para la fabricación de explosivos. Entre el material localizado en la vivienda de Le Corbier, los agentes se hicieron con numerosos soportes informáticos, sobre todo memorias USB, que están siendo analizados por la Policía Judicial francesa.
El ministro Alfredo Pérez Rubalcaba confió en que su contenido permita localizar nuevos depósitos de armas y explosivos de la banda terrorista y cercenar así próximas campañas de atentados. Los expertos antiterroristas españoles desvinculan en principio al equipo etarra capturado ayer de la reciente oleada de ataques en Palma de Mallorca, y creen más bien que preparaban inminentes campañas de la banda.
Sin resistencia
Los tres sospechosos fueron localizados en la estación de esquí de Le Corbier Villarembert, un complejo turístico repleto pese a no ser temporada alta para los deportes de nieve. Con los datos facilitados desde España por la Comisaría General de Información, agentes franceses de la Subdirección Antiterrorista lograron ubicarlos con precisión: un apartamento alquilado en una torre de 18 plantas atestada de turistas de diversas nacionalidades que entran y salen sin cesar del inmueble sin despertar recelo alguno.
Los agentes del RAID, una unidad de élite de la Policía Judicial francesa, irrumpieron en la vivienda en torno a las 6.00 horas. Los etarras se vieron sorprendidos mientras dormían y no opusieron resistencia alguna. En el momento de su captura no estaban armados, pero en la vivienda fueron localizados cuatro revólveres, que están siendo analizados por expertos en balística.
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