Manuel Chaves reta al PP a que dé nombres y apellidos, porque si no lo hace quedará como «el gran mentiroso»

E.?C.

ESPAÑA

19 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno no está dispuesto a pasar por alto las acusaciones del PP y aprovechó la reunión de su cúpula directiva para volver a afearle que, doce días después de la denuncia de De Cospedal, no haya presentado pruebas sobre los supuestos «pinchazos» a sus dirigentes y exigirle que diga quiénes han sido espiados. El vicepresidente tercero, Manuel Chaves, retó al PP a que dé «nombres y apellidos», porque de no hacerlo «van a quedar como los grandes mentirosos de la política española». Para Chaves, los populares tienen dos objetivos en su manual de actuación política, tapar los casos de corrupción y amedrentar a jueces, policías y fiscales con «el único objetivo de lograr impunidad para los implicados en la trama Gürtel y otros escándalos. Chaves acusó al PP de cuestionar las instituciones y señaló que la diferencia entre una dictadura y una democracia es que «en una democracia los amigos de los poderosos van a la cárcel, como el señor Correa, amigo del señor Aznar y del señor Arenas, mientras que en una dictadura se hubiera salvado de la prisión».

Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, coincidió en que la estrategia del PP consiste en «amedrentar a jueces, fiscales y policías» con el único objetivo de lograr «la impunidad política y judicial». El vicesecretario general del PSOE aseguró que España «no se merece» una oposición cuya única aportación a la próxima presidencia española de la UE es «amenazar al Gobierno de todos los españoles con llevarlo a los tribunales» para «ocultar sus responsabilidades y desviar la atención». Añadió que la teoría de los dirigentes populares de que «el Estado de derecho tiene que funcionar para todos menos el PP» no es «consentible» para un partido llamado a gobernar. El secretario de Ciudades y Política Municipal del PSOE, Antonio Hernando, afirmó que las supuestas escuchas ilegales «son la gran mentira del verano». En respuesta a De Cospedal, manifestó que «sin pruebas, sin nombres y sin datos, el PP ha oficializado la campaña de difamación y desprestigio de las instituciones del Estado» para desviar la atención, pero le advirtió de que «nunca va a conseguir con sus mentiras la impunidad».