Los incendios forestales han calcinado 84.000 hectáreas en lo que va del año

Colpisa

ESPAÑA

Después de dos años favorables, las cifras de 2009 devuelven a España a la media «del último quinquenio», según el subdirector general de Política Forestal.

17 ago 2009 . Actualizado a las 22:03 h.

En lo que va de año el fuego se ha llevado por delante 84.000 hectáreas de la cubierta vegetal del país entre arbolado, monte bajo o matorral. Y lo que es peor, los incendios han segado 11 vidas humanas, nueve de ellas en el transcurso de las labores de extinción. El negro balance acaba con la tregua de los dos últimos años y devuelve al país a la media del «último quinquenio», según responsables del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino.

Este año diez comunidades autónomas han registrado incendios de distinta magnitud. Hasta el 9 de agosto se habían declarado 25 grandes incendios - los que afectan a más de 500 hectáreas-, tres de cada cuatro en la segunda quincena de julio, la peor hasta la fecha, recordó José Antonio González, subdirector general de Política Forestal y Desertificación.

González inauguró este lunes un curso sobre incendios forestales en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander y recordó que, a pesar de una mejora en la situación en este comienzo de agosto, se mantiene activado todo el dispositivo estatal de extinción y control; éste incluye, en el período de máximo riesgo, 63 aeronaves y 10 brigadas de refuerzo que se suman a los medios que en cada caso habilitan las comunidades autónomas afectadas.

Según la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, este martes el riesgo de incendios será especialmente elevado en puntos dispersos del país, de manera especial en el tercio central peninsular. Hay alerta para la provincia de León, la confluencia de Orense, Zamora y León, Soria, Segovia, Ávila, sur de Burgos y sureste de Salamanca, Guadalajara, Cuenca, Albacete, Navarra, sur de Teruel, noreste de Huesca, oeste de Castellón y Valencia, así como el noroeste de Murcia. Las altas temperaturas generalizadas también obligan a extremar la vigilancia al este de la provincia de Barcelona, en la confluencia oriental de Cáceres y Badajoz, y en la frontera oriental de Sevilla con Málaga.