«Es muy importante dar ejemplo desde arriba, para que desde abajo se entienda que el esfuerzo es mancomunado, porque el futuro también lo es». De esta manera, Mariano Rajoy reclamó al Gobierno mayor austeridad en los gastos de la Administración en plena polémica por el uso del avión oficial por parte de Zapatero para ir a los mítines. El líder del PP criticó el «endeudamiento continuado del Ejecutivo, el gran problema de España actualmente». Y lo hizo con un ejemplo: «8.000 millones de euros para pequeñas obras que en su inmensa mayoría no suponen inversión productiva, es decir, lo que se ha hecho con el famoso plan municipal (llamado E), supone casi el 1% del PIB, que no va a dejar atrás más que el enmascaramiento temporal de las cifras del paro, alguna mejora ornamental y, eso sí, un incremento de 8.000 millones de la deuda pública del Estado».
Mariano Rajoy se mostró ayer partidario de alcanzar un acuerdo nacional contra la crisis con el presidente del Gobierno. «Si a mí me invitan voy, no tengan ni la más mínima duda», aseguró.
«Estoy dispuesto a hablar de todo esto. Siempre que se me ha llamado he ido a hablar», declaró en Sitges (Barcelona), durante la 25.ª reunión del Círculo de Economía. Eso sí, señaló que la iniciativa debe corresponder al Gobierno. «Para hablar es necesaria también la voluntad de la otra parte y tener claro qué es lo que se quiere», dijo. Al contrario de lo que sostiene el Gobierno, afirmó que «la economía española no ha tocado fondo aún». «La desaceleración del ritmo de la caída no quiere decir recuperación, sino deterioro más suave de una pésima situación de partida», indicó.