Rajoy le llama prepotente y lo acusa de «reírse de todos los españoles y mofarse de los contribuyentes»
29 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Las denuncias cada vez más fuertes y las advertencias del PP no han hecho dar marcha atrás a José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente del Gobierno volvió a utilizar ayer el Falcon para acudir a un acto de su partido, en esta ocasión en la localidad asturiana de Langreo. Lo mismo hará para viajar a los demás mítines de la campaña electoral, aun a riesgo de que los populares aumenten su presión y conviertan este asunto en su arma más poderosa en lo que resta de campaña. Fuentes del Gobierno destacaron que Zapatero lleva cinco años viajando en avión oficial, excepto en las elecciones generales, y lo va a seguir haciendo.
En plena recesión económica, los populares quieren repetir la estrategia que tan buenos resultados les dio en las elecciones gallegas, con las denuncias sobre el coche de Emilio Pérez Touriño y los dispendios en mobiliario de la Xunta. El miércoles, tanto Rajoy como Soraya Sáenz de Santamaría llevaron el asunto del viaje al mitin a Dos Hermanas (Sevilla) a la sesión de control del Congreso, sin que el presidente del Gobierno diera explicaciones, escudándose en el respeto a las instituciones.
Seguridad máxima
Mariano Rajoy le había advertido previamente de que si volvía a usar el avión oficial supondría «burla tras burla, reírse de todos los españoles, mofarse de los contribuyentes y una prueba de prepotencia impropia de un gobernante democrático en el siglo XXI». El líder del PP añadió que «no tiene derecho a utilizar los medios que son de todos para hacer campaña electoral en beneficio de su partido».
Alfredo Pérez Rubalcaba justificó el uso del avión oficial porque el presidente «lo es todo el tiempo, todos los días, a todas horas y la obligación del Estado es que su seguridad sea máxima», lo que se consigue en los vuelos oficiales. El ministro del Interior destacó que los presidentes autonómicos también acuden a los mítines en sus coches oficiales. El portavoz de Interior del PP, Ignacio Cosidó, le respondió y pidió al Gobierno que «deje de utilizar la seguridad para justificar el uso indebido de bienes públicos para fines privados o partidistas». Asimismo, señaló que Zapatero no distingue entre su responsabilidad como presidente, su función como líder del PSOE y su actividad privada, lo que provoca «una perversión de la democracia y se cae en el nepotismo».