La mitad de los europeos reconocen que las elecciones no les interesan

Juan Oliver

ESPAÑA

La campaña para las elecciones al Parlamento Europeo está movilizando lentamente al electorado de la Unión, pero las encuestas siguen alertando de que la abstención será la opción preferida por un elevadísimo porcentaje de ciudadanos. Según un contundente sondeo que la Eurocámara facilitó ayer a los medios y que colgará hoy en su página en Internet (www.europarl.europa.eu), al 46% de los europeos las elecciones ni siquiera les importan.

El estudio se llevó a cabo este mismo mes e indica que un 43% de los ciudadanos con derecho a voto están seguros de que lo ejercerán y que un 6% lo consideran muy posible.

Pero un 16% ya saben que no irán a las urnas con toda, mucha o bastante probabilidad, mientras que el resto aún se lo están pensando. Cuando se les pide que valoren la posibilidad de acudir a las urnas, más de un 30% de los encuestados puntúan entre 4 y 8.

Récord

«Los resultados sugieren que el número de ciudadanos que planea ir a votar está creciendo, pero no hay garantías de que la tasa de participación iguale a la del 2004», asegura el análisis de los datos que ha hecho la empresa TNS, autora del informe. En las anteriores elecciones, la participación ni siquiera llego al 48%, el nivel más bajo desde que se convocaron las primeras europeas en 1979. Treinta años después, la abstención puede establecer un nuevo récord.

La principal razón que esgrimen quienes dudan si votar o no es la escasez de información sobre el proceso electoral. De hecho, un 57% de los ciudadanos declaran tener poco o muy poco conocimiento del tema, mientras que un 51% ni siquiera saben que los comicios se celebran en junio. Un 24% creen que serán otro mes, o incluso que no serán este año.

Ayudas

Curiosamente, los europeos que muestran un mayor interés por las elecciones a la Eurocámara son los irlandeses (un 72%, frente al 53% de la media y el 52% de España). Ellos fueron precisamente quienes paralizaron la ratificación del Tratado de Lisboa tumbando el texto en referendo el año pasado. También llama la atención que los menos preocupados por el asunto sean los letones, checos, eslovacos, lituanos y polacos, que están entre los grandes beneficiarios de las ayudas europeas.