Limita la necesidad de la reforma a la dotación de más recursos para las autonomías en sanidad y educación
15 ago 2008 . Actualizado a las 03:02 h.«El Gobierno cumple el Estatuto de Cataluña». José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó ayer la rueda de prensa del Consejo de Ministros extraordinario para responder a las acusaciones y desafíos lanzados por el presidente de la Generalitat, José Montilla, por el supuesto incumplimiento de los plazos marcados en el Estatuto catalán respecto al modelo de financiación autonómica. Zapatero devolvió incluso la acusación y afirmó que lo que establece el Estatuto es que en dos años debería haber un acuerdo, «no que en dos años el Gobierno debería aprobar un modelo determinado». Insistió por ello en que el Ejecutivo «ha cumplido» al presentar una propuesta que no ha sido contestada.
Zapatero eludió el enfrentamiento directo, pero rebajó las expectativas de la Generalitat de negociar en exclusiva su propio modelo de financiación con el Gobierno. «El acuerdo depende de dos partes, y en este caso de 17 partes», remachó, en referencia a todas las comunidades autónomas, que deben pactar la reforma en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Pero en medio de los reproches a la Generalitat introdujo también aspectos que recogen parte de las reivindicaciones de los partidos catalanes. Así, aseguró que si el Gobierno quiere reformar la financiación autonómica es «para que las comunidades tengan más recursos para la educación y para la sanidad». Hasta tres veces insistió en limitar las mejoras a estos servicios que calificó de «básicos» y que son precisamente a los que la Generalitat quiere limitar en esencia el alcance de la nivelación entre territorios.
El jefe del Gobierno se mostró convencido de que finalmente se llegará a un acuerdo y recordó que el nuevo modelo diseñado por el vicepresidente Solbes supondrá un aumento de recursos para todas las comunidades. Aseguró que ese compromiso de mejora para todos es compatible con el sostenimiento de las inversiones en política social, en infraestructuras y en el sector productivo, aunque «en todo lo demás los próximos Presupuestos serán austeros». Explicó que para mantener esos compromisos el Estado se reservará «un porcentaje de recursos públicos no inferior al 50%».
El PP y el Estatuto
Zapatero no quiso cargar solo contra la postura de la Generalitat y destacó que «todo el mundo» asume que hay que reformar la financiación autonómica. Citó expresamente a las comunidades de Madrid y Valencia, gobernadas por el PP. Y aseguró también que lo más «novedoso» para él en este debate es ver al PP «pidiendo que se cumpla el Estatuto de Cataluña, después de lo que tuvimos que oír».
Ante la petición de varios grupos para que acuda al Congreso a dar explicaciones sobre la marcha del debate sobre el nuevo modelo, el presidente no aclaró si comparecerá finalmente a petición propia, pero afirmó que está dispuesto a acudir al Parlamento si es para generar un debate «constructivo» en torno al acuerdo necesario.
En ese mismo tono optimista, se mostró convencido de que conseguirá los apoyos parlamentarios necesarios para que esta sea una legislatura «fecunda» en proyectos legislativos. Y también de que tendrá respaldo suficiente para aprobar los Presupuestos para el 2009, un debate que desvinculó del de la financiación autonómica, «que será una ley para muchos años».