Miembros de la Unidad de Acción Rural (UAR) de la Guardia Civil hallaron ayer 125 kilos de explosivos en el zulo que el desarticulado comando Vizcaya tenía en las inmediaciones de la localidad riojana Pazuengos, a cinco kilómetros de la urbanización de El Cardizal de Ezcaray, donde el comando tenía una de sus bases logísticas.
En el escondite, según fuentes de la investigación, había 125 kilos de polvo de aluminio, nitrometano y nitratoamónico, todas sustancias para fabricar amonitol, el potente explosivo usado en atentados como el del club náutico de Guecho (Vizcaya) el pasado 18 de mayo.
Además, encontraron cordón detonante, detonadores, placas de matrícula de Portugal y España y, de nuevo, tranquilizantes.
El hallazgo del zulo de Pazuego (al parecer el principal escondite del comando) fue posible tras la confesión del jefe del grupo, el liberado Arkaitz Goikoetxea, que reconoció que los terroristas guardaban buena parte de su arsenal en las cercanías del pueblo, en un paraje que no supo precisar pero al que se llegaba desde la carretera que une Santo Domingo de la Calzada y Ezcaray.
Ante la imposibilidad de determinar el punto exacto, el instructor del caso, Baltasar Garzón, ordenó que el etarra fuera trasladado desde Madrid a La Rioja para ayudar a encontrar el escondite.
Llegada en dos helicópteros
A las 15.15 horas, dos helicópteros del instituto armado aterrizaron en las pistas de atletismo de Santo Domingo. En su interior viajaban varios agentes, el cabecilla del comando, el juez Garzón y la fiscala asignada al caso, Dolores Delgado. El grupo partió hacia las inmediaciones de Pazuengos, donde Goikoetxea, tras dudar unos minutos, situó el zulo en las cercanías de una pista forestal, a dos kilómetros del centro de la localidad, muy cerca del observatorio de incendios de Fonfría, en un paraje frondoso rodeado de robles y pinos.
Tras dos horas y media de trabajo, los expertos artificieros del Gedex se llevaron el explosivo, y el terrorista, acompañado del juez y la fiscala, volvió a los calabozos de la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid.
Este zulo se suma al escondite encontrado la noche del miércoles en la villa de Valgañón, a unos tres kilómetros de Ezcaray y a unos 20 del agujero de Pazuengos.
En su interior se encontró una mochila con un subfusil Mat, herramientas para robar coches, munición y tranquilizantes. Ese primer escondite estaba excavado junto al muro y los contrafuertes de la iglesia románica de Tresfuentes, situada a un kilómetro del centro de Valgañón, y tenía unas dimensiones de tres por tres metros.
Nueva detención
La Guardia Civil detuvo ayer por la tarde en Guecho a Inge Urrutia por su supuesta relación con el comando Vizcaya . Según fuentes de la investigación, Urrutia formaba parte de la «cuadrilla» de un amigo del presunto jefe del comando, Arkaitz Goikoetxea.
El juez Baltasar Garzón tomará declaración a partir de mañana a los diez etarras detenidos. Serán trasladados a mediodía a la Audiencia Nacional desde las dependencias de la Guardia Civil en Madrid y está previsto que el juez comience los interrogatorios horas después, una vez que haya estudiado el contenido del atestado policial.