La Guardia Civil utilizará un avión para combatir desde alta mar la inmigración ilegal y el narcotráfico
ESPAÑA
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, presentó ayer en la base aérea de Torrejón de Ardoz el primer avión, un CN-235 PM, que será operado por el servicio aéreo de la Guardia Civil en la lucha contra la inmigración ilegal, el narcotráfico, el contrabando y la contaminación marina. La compra de este avión, el primero de dos unidades con las que va a contar el instituto armado, supone una vieja aspiración de este cuerpo, que ya cuenta con 37 helicópteros en servicio.
El aparato, que tendrá su base en Canarias, permitirá ampliar la zona de patrulla aérea y las horas de vigilancia de las costas españolas gracias a sofisticados sistemas de detección, como cámaras de infrarrojos y ópticas de alta definición, grabación en vídeo, radares de 360 grados y comunicaciones vía satélite.
Su incorporación viene a complementar la adquisición y puesta en servicio, hace pocos meses, del primer buque oceánico de la Guardia Civil, el Río Miño, que ya se encuentra operando en el Atlántico, al que se unirá próximamente otro buque de altura, el Río Tajo.
Con estos nuevos medios, la Guardia Civil incrementa el alcance de sus sistemas de detección, integrados hasta ahora por radares de costa, patrulleras y helicópteros. Estos instrumentos se habían mostrado muy eficaces para el control de distancias cortas, pero resultaban insuficientes para cubrir las actuales rutas de la inmigración ilegal y el narcotráfico en alta mar.
Rubalcaba destacó la versatilidad de la aeronave, preparada para misiones multitarea, que abarcarán no solo la lucha contra la inmigración irregular, sino también el tráfico de drogas.