Los cuatro concejales socialistas imputados en el caso de corrupción de Estepona se niegan a abandonar sus cargos
ESPAÑA
Los cuatro concejales socialistas que se encuentran en libertad bajo fianza por su presunta implicación en la trama de corrupción de Estepona se negaron ayer a abandonar sus actas en el Ayuntamiento, como les había exigido el PSOE, que el martes procedió a expulsarlos provisionalmente del partido. Los cuatro ediles aseguran en un comunicado que son inocentes, por lo que se mantendrán en sus puestos, desde los que se comprometen a garantizar la estabilidad del gobierno municipal. Además, piden que «vuelva a imperar la cordura y la coherencia entre todos los partidos políticos, en especial el PSOE, para que el derecho fundamental y constitucional de la presunción de inocencia nunca sea relegado y prevalezca sobre todas las cosas».
El presidente de la gestora que se ha hecho cargo del PSOE en Estepona tras la expulsión de su presidente y ya ex alcalde, Antonio Barrientos, en prisión como presunto cerebro de la trama de corrupción, lamentó la decisión de los concejales. Juan Paniagua agregó que, aun con la deserción de los cuatro ediles, su partido sigue siendo el mayoritario en el consistorio, por lo que intentarán seguir gobernando.
Pero la situación se complicó ayer aún más al saberse que el alcalde en funciones, Rafael Montesinos, del Partido Andalucista, fue citado a declarar, aunque no está claro si lo hizo en calidad de imputado, según aseguraron algunas fuentes. Otro edil que también prestó declaración, en la oposición, y número dos del PP en la localidad malagueña es Ricardo Galeote, quien ocupó un cargo de confianza en el consistorio entre 1999 y el 2003, cuando los populares gobernaban en el municipio. Esta rueda de citaciones llevó al presidente del PP andaluz, Javier Arenas, a declarar que la evolución de los acontecimientos «cada día nos acerca más» a la necesidad de pedir la disolución de la corporación municipal.
Otra persona que ayer tuvo que declarar como imputada fue Patricia Rojo, coordinadora del área de urbanismo municipal e hija del presidente del Senado. Rojo acudió a las dependencias policiales a las diez de la mañana y las abandonó a las 14.30, sin que trascendiera lo que declaró.