La jueza de instrucción de Sigüenza (Guadalajara) Mar Lorenzo dictó ayer un auto de imputación contra la ex consejera de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, Rosario Arévalo, dentro del proceso abierto por el incendio de Guadalajara que en el verano del 2005 costó la vida a 11 miembros de un retén, además de arrasar 12.000 hectáreas de pinar en la comarca del Alto Tajo. La decisión de la jueza de imputarle a Arévalo un presunto delito de incendio forestal por imprudencia grave se produce después de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha determinara que la ex consejera no es persona aforada, porque dimitió días después de que se extinguiera el fuego.
Rosario Arévalo, que deberá comparecer en el juzgado de Sigüenza el próximo día 30, es una de las 28 personas imputadas en este caso, entre las que destacan Sergio David González, delegado provincial de Medio Ambiente en Guadalajara; Hipólito Sebastián, ex alcalde de Riba de Saelices (Guadalajara), localidad donde se originó el fuego; varios técnicos de la Delegación Provincial de Medio Ambiente y los excursionistas de Madrid que encendieron la barbacoa que originó la tragedia.
En estas imputaciones, la jueza establece distintos niveles de responsabilidad. Así, considera que la ex consejera de Medio Ambiente tenía a su cargo la vigilancia y el control del uso de barbacoas situadas dentro de parques naturales y era la máxima responsable del Plan de Prevención y Extinción de Incendios Forestales en Castilla-La Mancha, que supuestamente falló en su ejecución.
La imputación de Arévalo satisface las demandas de la Asociación de Familiares de las Víctimas del Incendio de Guadalajara, que cada mes se manifiesta ante la Delegación de Medio Ambiente en la provincia pidiendo justicia y responsabilidades políticas, al entender que las muertes fueron fruto de una cadena de negligencias. Y supone un revés para el Gobierno castellano-manchego, que siempre ha defendido a Rosario Arévalo.