«Me pregunto cuántas Mari Luz hacen falta para que los tribunales se pongan las pilas y funcionen como debe ser»

La Voz

ESPAÑA

Hasta ahora ha recibido llamadas de políticos como el presidente Zapatero o el ministro de Justicia, Fernández Bermejo, pero sospecha que han sido simples gestos.

-¿Nota un compromiso firme de los políticos por resolver los problemas de la Justicia o todo se queda en palmaditas en la espalda?

-Nos han manifestado que se iban a depurar responsabilidades, pero la única que ha pagado ha sido mi hija, que está muerta. Yo me pregunto cuántas Mari Luz hacen falta para que los tribunales se pongan las pilas y funcionen como debe ser.

-¿Cómo se encuentra la familia de estado de ánimo después de tanto dolor?

-Estamos destrozados. Ha sido un golpe muy duro que te atraviesa. Es como un huracán, que cuando pasa deja todo arrasado y destruido.

-La noticia del monstruo de Amstetten en Austria le habrá traído muy malos recuerdos.

-Sí. Sobre todo me ha hecho pensar que lo que nosotros demandamos está pegando voces por todos lados, como el de este bestia. Ya va siendo hora de que protejamos a los niños, que son los más débiles.

-Ante estos casos, ¿la sociedad está enferma o simplemente ciega?

-Yo no creo que esté enferma. Lo que pasa es que estos que van a por los niños están libres. Y como las leyes son tan débiles con estas personas, pues hacen lo que les da la gana. No hay medios contundentes contra ellos, lo que les permite salir a la calle y repetir sus barbaridades.

-¿Es cierto que piensan dejar de vivir en Huelva?

-Es posible. Es un dolor continuo tener a 30 metros la casa donde asesinaron a nuestra niña. Es como tener todos los días el filo de una cuchilla amenazante que se hace insoportable.