Controlará la liberalización del sector mediante una persona interpuesta en el Ministerio de Industria
14 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Miguel Sebastián tendrá que convivir con las incursiones de Pedro Solbes sobre su territorio. El nuevo ministro de Industria tendrá sobre el papel, como su antecesor en el cargo, todas las competencias sobre Energía. Sin embargo, fuentes socialistas aseguran que José Luis Rodríguez Zapatero se ha comprometido con el ministro de Economía a poner este sector «directamente» en manos de un secretario que obrará bajo el paraguas de la vicepresidencia económica. La falta de sintonía entre Sebastián y Solbes ha sido siempre un secreto a voces en el Gobierno y en el PSOE.
Fue Solbes quien planteó a Zapatero la necesidad de «delimitar las actuaciones de cada uno para evitar solapes y posiciones que en algún momento puedan generar puntos de vista distintos» cuando, a cuatro meses de las generales, el entonces aspirante a la reelección le pidió que reforzara su candidatura como número dos en las listas del partido por Madrid y le solicitó que se comprometiera a seguir en el cargo en caso de lograr la victoria. Solbes dijo sí, pero dejó claro que en el futuro no quería encontrar interferencias en la dirección de la política económica.
En todos los círculos económicos se asegura que el vicepresidente tenía un especial interés en controlar la energía en un momento delicado no solo por la reordenación del sector, con la hipotética entrada de EDF en Iberdrola, sino también, y quizá más importante, por la futura liberalización del mercado. Una liberalización impuesta por las directivas de la Unión Europea que afectará a la tarifa eléctrica y podría tener consecuencias sobre la inflación.
En Industria ya existe una Secretaría General de Energía al frente de la cual está Ignasi Nieto. Su continuidad en el cargo es más que segura. No se descarta incluso que se le eleve al rango de secretario de Estado. Su relación con David Vegara, secretario de Estado de Economía y mano derecha de Solbes, es excelente, lo que garantizaría el buen funcionamiento de la estructura virtual comprometida por el presidente del Gobierno.
Solbes reconoció ayer, en declaraciones efectuadas en Washington, que «el papel de asesoramiento nos ha llevado [a él y a Sebastián] a tener a veces puntos de vista discrepantes». Pero aseguró que ahora sus funciones estarán claramente delimitadas. Y fue aún más lejos. «¿Es Sebastián la figura emergente o no? Pues no lo sé», respondió Solbes ante una de las preguntas de los periodistas. «Lo que sí tengo claro es que el vicepresidente del Gobierno soy yo, y como yo digo siempre, sobre todo me corresponde firmar los proyectos de ley, las leyes, hacer las negociaciones y llevar a cabo los temas que tengo que llevar a cabo y eso es lo que seguiré haciendo como en el pasado», añadió.
Por su parte, Sebastián aseguró, en su primera intervención pública tras el anuncio de su nombramiento, que llega al Gobierno con «ganas de trabajar en equipo». El nuevo ministro de Industria pasó por la Moncloa para perfilar con Zapatero sus atribuciones, y se reunió, junto a la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, con el portavoz parlamentario socialista, José Antonio Alonso. Con ella deberá entenderse también de manera especial. En algunos sectores se asegura que la bióloga guipuzcoana es una apuesta suya, pero otras fuentes aseguran que es una incorporación pura de Zapatero.