07 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El Gobierno brasileño expresó ayer su «profundo desagrado» ante reiterados episodios de negación de ingreso de sus ciudadanos en España, y amenazó con adoptar «medidas apropiadas» de reciprocidad. El canciller interino brasileño Samuel Pinheiro Guimaraes «convocó al embajador de España [Ricardo Peidró] para manifestar la inconformidad del Gobierno brasileño» con los episodios de denegación de entrada, como la que ha retenido a 30 brasileños en Barajas.
«Las medidas recientemente adoptadas por las autoridades migratorias de España son incompatibles con el buen nivel de las relaciones entre los dos países», le comunicó el canciller interino al embajador.