Uno de los detenidos recorrió la terminal con una muleta para preparar el ataque

La Voz

ESPAÑA

Los investigadores del atentado de la T4 de Barajas tenían la mosca detrás de la oreja con un extraño hombre que, apoyado en una muleta, anduvo por el estacionamiento del aeropuerto días antes de la explosión. Aquel desconocido, según el relato de los testigos recogido por las fuerzas de seguridad, husmeó por los rincones, observó las instalaciones y miró techos, suelos y paredes.

La descripción física y otros datos de aquel hombre recogidos en los testimonios eran confusos e impedían construir una identificación clara. Era un sospechoso, aunque estaba ilocalizable. El dato, pese a todo, no se desechó, se mantuvo en secreto y nunca trascendió. Hasta que Martín Sarasola confirmó que el hombre de la muleta era él.

En los interrogatorios de este lunes y martes, el terrorista detenido el domingo confesó que unos días antes del 30 de diciembre se paseó por la terminal 4 del aeropuerto para reconocer sus dimensiones y características.