«No tienen pinta de asesinos», dicen sobre el matrimonio británico que amenazó al alcalde

La Voz

ESPAÑA

Gabriel Fernández, portavoz socialista de Polop, también opta por una venganza personal más que municipal como móvil de la agresión a Ponsoda, que desde el pasado viernes por la noche está ingresado en el Hospital General de Alicante al haber recibido una bala en su cerebro por disparos de desconocidos: «En el pueblo hay preocupación por descifrar lo ocurrido. Nadie quiere tener como vecino a alguien capaz de pagar por matar por una cuestión urbanística. Alejandro siempre atiende bien a toda la gente y ha intentado dar soluciones a los problemas planteados. Es una persona normal y sencilla. Existe preocupación en el pueblo porque no estamos acostumbrados a esta inquietud».

Este temor es compartido por casi todos los habitantes de Polop. Un ejemplo es Carmen, vecina del regidor que con lágrimas en los ojos asegura: «Estamos muy afectados. Quién podía esperar una cosa así. No creo que la culpa sea de la pareja a la que interrogaron por amenazar al alcalde hace unos días al marcar el terreno de su finca que le iban a expropiar. Aunque no son muy sociables, no tienen pinta de asesinos».

Como es lógico, en el pueblo no hay otro tema de conversación. Antonio Pérez, un jubilado de tertulia en el supermercado de Xirles -pedanía de Polop en la que reside el alcalde-, debate animadamente con otros cuatro vecinos que no desean identificarse: «Esta tensión no beneficia a nadie. Es necesario saber qué ha pasado para que el pueblo se tranquilice. Si es una cuestión personal, pues vale, pero no creo que sea por la expropiación de unos terrenos, ya que en su día todos los propietarios afectados firmamos voluntariamente que cederíamos los terrenos para ampliar la calle. Pero ningún hijo de Polop es capaz de llevar a cabo una agresión así», afirma convencido.