Moncloa muestra su rechazo a los referendos que propone Ibarretxe

Ramón Gorriarán / César Calvar

ESPAÑA

El presidente Zapatero fue claro y tajante: «Escucharé al lendakari, pero él también me va?a escuchar a mí»

29 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno respondió al anuncio del lendakari de que convocará en el 2008 un referendo sobre el derecho de los vascos a decidir su futuro con un mensaje claro y tajante: la Constitución y las leyes regulan quién, cómo y cuándo convocar las consultas, y el Gobierno hará que el ordenamiento se cumpla. José Luis Rodríguez Zapatero se mostró dispuesto a recibir Ibarretxe en La Moncloa para enterarse de su propuesta, pero le avisó de antemano de que «si no respeta la Constitución, no se va a hacer» su consulta.

«Escucharé al lendakari, pero él también me va a escuchar a mí, y ya le anticipo que nada se va a hacer si no es con respeto a la Constitución, a las leyes y al Estado de Derecho», subrayó Rodríguez Zapatero, que no obstante añadió que «se puede plantear la propuesta que se desee».

Sin aspavientos, sin perder la compostura dialéctica, y como si escenificaran un guión muy bien ensayado, los miembros del Gobierno utilizaron los mismos argumentos que su jefe para responder a la andanada del presidente vasco.

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega señaló tras la reunión del Consejo de Ministros que «las reglas de juego están marcadas por la Constitución y la ley», que establecen «quién, cómo y cuándo» convocar referendos.

Si Ibarretxe pretendiera burlar el ordenamiento, avisó, «caminaría hacia su segundo fracaso político», en referencia a la derrota que cosechó en 2005 su plan al ser rechazado en el Congreso por una mayoría abrumadora.

Dos referendos

Juan José Ibarretxe cumplió su palabra y convocó no uno, sino dos referendos sobre las relaciones del País Vasco con España: el primero, para el 25 de octubre del próximo año y el segundo, para el segundo semestre del 2010. En la primera consulta, la sociedad vasca deberá pronunciarse sobre el hipotético acuerdo que quiere alcanzar con «el presidente del Gobierno español» para que el Estado respete «la voluntad de la sociedad vasca», y la segunda determinará el estatus jurídico del País Vasco en relación a España. Tras el primer plebiscito, el lendakari convocará con cinco meses de adelanto las elecciones autonómicas.

El lendakari se presentó provisto de una trabajada hoja de ruta que estuvo precedida de dos horas largas de discurso. Ibarretxe describió un detallado programa para consumar sus planes. El «primer paso», dijo, consiste en llegar a «un pacto político» con el jefe del Ejecutivo central, con independencia de quien sea, antes de junio del 2008. El acuerdo tendría dos ejes: rechazo a la violencia y «respeto a la voluntad de la sociedad vasca» con el «compromiso» de incorporar ese reconocimiento al «ordenamiento jurídico».

Ibarretxe anunció que pedirá hora en la Moncloa cuanto antes para trasladar personalmente este planteamiento al presidente Zapatero. Si se fragua el acuerdo, dará «el segundo paso» y convocará en junio próximo un pleno extraordinario del Parlamento vasco para que autorice la consulta popular que ratifique el pacto.

Pero si Zapatero rechaza el compromiso, también habría un pleno en la Cámara para que dé luz verde a otra consulta, en este caso «habilitadora», a fin de que la sociedad vasca «nos traslade el mandato de abrir un doble proceso de diálogo y negociación que conduzca al final definitivo de la violencia, por un lado, y abordar la solución del conflicto político, por otro».