El temporal encarece pescados y mariscos en vísperas de Navidad

redacción / la voz

ECONOMÍA

Productores y vendedores esperan que el buen tiempo mejore la oferta

18 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El precio del marisco aún no ha llegado a los máximos que alcanzarán en plenas fiestas navideñas, pero la escasez de algunas especies y el mal tiempo de los últimos días ya ha provocado sensibles subidas, como muestra este recorrido por algunas lonjas y plazas gallegas.

A Coruña A la espera. Los vendedores de la plaza de Lugo aseguran que los precios aún no han subido demasiado. Ellos sacan entre un 8 % y un 10 % de beneficio sobre los precios en lonja. Ayer vendían centolla a entre 30 y 35 euros el kilo, percebe entre 70 y 80, y nécora entre 35 y 45. Lo que más esperan que suba es el besugo, que ayer ofrecían a entre 25 y 45 euros el kilo.

Ribeira Mal tiempo. Los temporales dificultaron la faena toda esta semana, hasta el punto de que algunas especies, como el besugo, casi desaparecieron de la plaza. En cuanto al marisco, el percebe de Aguiño, el más cotizado, se llegó a vender a 155 euros el kilo, aunque los precios medios oscilaron entre los 60 y los 70 euros. Los placeros dicen que las ventas han aumentado, pero todavía son un tanto flojas. Los precios están repuntando sensiblemente, especialmente para la nécora (17,27 euros el kilo en lonja y 18 en la plaza) y la centolla (13,31 en lonja y 15 en el mercado de abastos).

Pontevedra Confianza. Pescadores y placeras confían en que el buen tiempo retorne el lunes y los precios puedan remontar a pocos días de Navidad. El centollo se ha convertido en producto escaso y sus valores oscilan entre los 25 euros, para los pequeños, y los 35 para los grandes en la plaza de Pontevedra. La cigala, también poca, se está vendiendo en las plazas de Marín y Pontevedra a entre 32 y 45 euros el kilo. El besugo llegó a los 33 euros el kilo en Pontevedra.

Arousa Poca cantidad. El temporal mermó la oferta en las plazas de Vilagarcía y O Grove, que llegaron a vender camarón a 100 euros el kilo; percebe, a 80; cigala, a 45; centollo, a 30; almeja, a 21, y bogavante, a 38 euros el kilo. En cuanto al pescado, el rodaballo salvaje se vendió a 30 euros el kilo (entre 11 y 15 costaba el de piscifactoría).