La Xunta negociará en Bruselas que se aplace un año el bloqueo al naval

M. Á. Rodríguez, L. Villamor REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Pedirá que se igualen las ayudas en toda Europa y propondrá un «tax lease» único

07 jul 2011 . Actualizado a las 10:00 h.

La parálisis del sector naval gallego por la suspensión de las ayudas a la construcción de barcos avivó ayer el incendio político abierto el martes, tras conocerse que el Ministerio de Economía bloqueó el sistema de bonificaciones fiscales (tax lease) hasta que Bruselas resuelva la denuncia contra España interpuesta por Holanda, Noruega, Finlandia, Francia y Portugal.

PP, BNG, empresas y sindicatos denunciaron el martes la falta de apoyo del Gobierno central. Y ayer la Xunta optó por tomar la delantera y personarse directamente en la dirección general de la Competencia, el departamento que dirige el español Joaquín Almunia, encargado de investigar el caso, «si Madrid no reacciona».

El conselleiro de Industria, Javier Guerra, reunió en Santiago al clúster del sector y aseguró que el Ejecutivo de Feijoo pedirá directamente a la UE que aplace esta suspensión de las bonificaciones «al menos un año». La intención es que se puedan seguir utilizando las ayudas (bloqueadas solo en España, pero que sí funcionan en otros Estados), en tanto no se dirima si vulneran las leyes de libre competencia.

Javier Guerra solicitará que se estudie una fórmula de ayudas fiscales «homogénea para todos los países» y anunció que Galicia «propondrá su propio modelo».

En Madrid, el Ministerio de Economía guarda silencio, pese a que PP y BNG ya han solicitado la comparecencia parlamentaria de la ministra Salgado para explicar qué hará el Gobierno para desbloquear la situación. La Xunta cifra en 1.100 millones el impacto en Galicia de la medida, con la que peligran 35.000 empleos. Al menos cuatro contratos por un valor superior a los 500 millones están paralizados en tres astilleros de Vigo.

El delegado del Gobierno en Galicia, Miguel Cortizo, salió al paso de las protestas y manifestó que el Estado «debe presionar» y librar «todas las batallas necesarias» para defender el sector naval gallego. Aseguró que el ministro Miguel Sebastián «ya está presionando en Bruselas», aunque no especificó en qué sentido.