El Parlamento griego da el visto bueno definitivo al ajuste exigido por la UE y el FMI
01 jul 2011 . Actualizado a las 10:07 h.Con el visto bueno definitivo otorgado ayer por el Parlamento al plan de ajuste griego y la batalla campal con la que ha sido recibido por la ciudadanía helena todavía retumbando en los oídos, la ola de austeridad que recorre Europa llegó ayer a Lisboa. Allí, el flamante primer ministro, Pedro Passos Coelho, sorprendió a sus conciudadanos con el anuncio de un nuevo impuesto -de carácter extraordinario, único y universal- que obligará a todos los trabajadores y pensionistas que cobren más de 485 euros (el salario mínimo) a entregar este año al Estado la mitad de la paga extra de Navidad. En ese zurrón están todos los funcionarios del país y un tercio de los jubilados. En conjunto, aportarán 800 millones de euros a las maltrechas arcas públicas lusas. Passos Coelho no dio más detalles. Lo hará dentro de dos semanas porque los técnicos todavía están dirimiendo la mejor forma de aplicar la medida.
Presionado por las exigencias pactadas con el FMI y la UE para poder recibir los 78.000 millones que componen el rescate luso, el nuevo Gobierno ha decidido también pisar el acelerador de las privatizaciones. Antes de que acabe el tercer trimestre habrá vendido el 25? % de la eléctrica Energías de Portugal (EDP) y el casi 90? % que posee en Redes Energéticas Nacionales (REN). También tiene previsto desprenderse del 8 % que tiene en la petrolera Galp y el 100 % de la aerolínea TAP, dos de las mayores empresas del país. Entre tanto, la Unión Europea recibió ayer como un bálsamo la aprobación en el Parlamento griego de la ley que permite aplicar de forma inmediata el plan de ajuste del Gobierno. En ella se detalla el calendario de las privatizaciones que se llevarán a cabo por valor de 50.000 millones de euros y los primeros aumentos de impuestos, sobre productos como el tabaco o el gasoil de calefacción. El programa entra hoy mismo en vigor.
Minutos después de la aprobación, la Unión Europea confirmaba que, una vez que Grecia ha cumplido su parte, no habrá ningún problema para que el domingo quede desbloqueada la entrega de los 12.000 millones de euros (quinto tramo del rescate acordado en el 2010) que el país necesita como agua de mayor para honrar sus compromisos de deuda más inmediatos.