La banca descarta generalizar los descuentos para vender sus pisos

Rubén Santamarta Vicente
RUBÉN SANTAMARTA REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Las entidades buscan ahora alternativas para desprenderse de miles de viviendas

07 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La banca española tiene un problema encima en forma de miles de pisos, edificios en obras y suelo sin construir. Pero no parece dispuesta a desprenderse de todo ese activo a cambio de malvenderlo o generalizar algunas ofertas que ya se pueden encontrar en el mercado. Los fuertes descuentos, de hasta un 30%, para adquirir alguna de las viviendas que tienen en cartera las cajas y los bancos «son una excepción, no se pueden generalizar y nadie lo va a hacer», apuntan fuentes financieras que conocen bien el mercado del ladrillo.

«Hay una percepción de que el precio de la vivienda no puede bajar mucho más, y rebajar lo que cuestan hasta un 40% supone ahora mismo regalar los pisos», apunta otra fuente. Según se explica en el sector, las ofertas agresivas por parte de la banca se están concentrando en algunos descuentos muy concretos, en promociones muy específicas, o llegando a financiar el 100% del valor de tasación del inmueble, una práctica que desaconseja el Banco de España porque tiene mucho más riesgo de impago y por la pérdida de valor de ese bien.

La banca ha comenzado a estudiar fórmulas diferentes para poder dar salida a un stock que solo entre las primeras veinte firmas del sector suma unos 40.000 millones de euros, llegados todos de financiaciones fallidas a promotores y constructores. A esa cifra hay que añadir otros 10.000 millones en viviendas de ciudadanos que no pudieron afrontar el pago.

No hay una fórmula única para vender esos inmuebles, aunque ya se ven algunas. Por ejemplo, fomentar la constitución de cooperativas, financiar parcialmente a promotores para acabar la obra y venderla, o contactar directamente con clientes para ofrecerles nuevos pisos. De hecho, desde hace más de un año muchas entidades emplean sus sucursales como red de información para la venta de pisos. «Pero la banca tiene que ser banca, y convertirse en una inmobiliaria puede despistar al cliente», apuntan en una entidad.

¿Y cómo se reparten esos 40.000 millones de activos que se han quedado los bancos procedentes de la construcción? Un 61% es suelo, lo más complicado de colocar en el mercado en estos momentos. Hay algunas cajas que tienen más de un 70%.

Otro 26% se corresponde con edificios ya terminados, básicamente destinados a viviendas. Son estos los que ahora tienen mejor salida y donde se concentran las ofertas. Y el resto son bloques en construcción.