Mar no pagará el paro del pulpo

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

ECONOMÍA

El colectivo de artes menores solicitaba dos meses remunerados

20 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Consellería do Mar descarta «totalmente» subvencionar un paro biológico para el sector de artes menores que se dedica a capturar pulpo. Así lo confirmaron fuentes del departamento de Rosa Quintana, quienes señalaron que «non se contempla esta medida baixo ningún concepto». Ahora bien, habrá veda para la especie, una figura que, a diferencia del paro biológico, no conlleva indemnización para los afectados. De cuánto tiempo y cuándo arrancará es algo que tendrán que negociar la Xunta y sector la próxima semana.

La Asociación de Armadores de Artes Menores de Galicia (Asoar-Armega) se mostró partidaria de establecer un descanso en la captura de pulpo de «polo menos dous meses, tendo en conta a situación do recurso e o ciclo biolóxico da especie, pois é nesta época, en abril e maio, cando as femias realizan a posta de ovos».

El año pasado ese descanso fue de cinco semanas. Los armadores de artes menores sugieren que se amplíe a ocho y que, además, se remunere ese amarre. Y es que, según los armadores, la situación en este ejercicio es más complicada y el sector tiene «serias» dificultades por las limitaciones que llegan de los totales admisibles de captura (TAC) y las vedas en otras especies.

Con la pesquería de caballa cerrada, las cuotas de merluza que probablemente no llegarán a junio (las del primer trimestre se acabaron en febrero) y la prohibición de capturar centolla reducen al máximo las posibilidades de cambiar de artes, lo que obligará a la mayor parte de la flota a amarrar, «o que conlevaría o agravamento xa de por si difícil situación económica do sector».

Reunión, el 27 de abril

Pero Mar se aferra a la veda, un paréntesis para el que mantendrán una reunión de trabajo el miércoles que viene. La Xunta considera que la parada debe reforzarse con otras medidas, como el establecimiento de una talla mínima, la imposición de topes de capturas, número de nasas y la reducción del esfuerzo a través de un horario. Esto es, lo mismo que se hizo el año pasado.

El cefalópodo está reportando buenos ingresos a muchas familias. La gran demanda existente y los elevados precios del producto fueron la nota predominante en buena parte de la campaña, que también se está caracterizando por la escasez.

Es lo que viene sucediendo en los últimos meses, por ejemplo, en los puertos de la Costa da Morte, donde el precio del pulpo se ha duplicado con respecto al pasado año por estas mismas fechas. Las mejores piezas cotizan en las lonjas de la comarca entre los 7,50 y los 8,50 euros el kilo. Las más pequeñas no bajan de los 5,50 euros el kilogramo.

Sin embargo, desde hace varias semanas se viene observando una caída en picado de las capturas, que en algunos recintos de subastas superan el 50%, con respecto a las registradas a principios de este año, de ahí que se haga necesario un paro en la actividad.