NCG precisaría solo 528 millones si contasen los 2.094 de saneamiento

Miguel Á. Rodríguez LA VOZ / REDACCIÓN

ECONOMÍA

El beneficio cayó un 52,2% tras cubrir el 76% de sus créditos dudosos

16 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Novacaixagalicia (NCG) reveló ayer sus cuentas del 2010, las primeras tras la fusión y las responsables de que la entidad precise transformarse en banco y capitalizar 1.527 millones para cumplir con las nuevas exigencias del Gobierno (2.622 millones si quisiera continuar siendo una caja como hasta ahora).

Los números revelan la encerrona del Banco de España. La caja obtuvo un beneficio neto consolidado de 112,2 millones, un 52,2% menos de lo que sumaron por separado Caixa Galicia y Caixanova en el 2009. Pero lo hizo después de destinar a saneamientos los 1.162 millones que pidió al FROB, más otros 931 de reservas propias. En total, 2.094 millones que el supervisor del sistema obligó a dotar como saneamientos y que de haber sido anotados en su capital dejarían a la entidad a solo 528 millones del 10% de core capital exigido ahora a las cajas.

No fue el único esfuerzo de solvencia en el 2010. La depreciación de sus activos produjo un efecto fiscal positivo (devolución de Hacienda) de 914 millones, que también se destinaron a saneamientos. En total, 3.008 millones utilizados para dotar las 1.230 prejubilaciones acordadas (que consumirán 264 millones de euros), apuntalar su cartera de valores (419), dotar los inmuebles adjudicados (399) y hacer lo mismo con el crédito (por valor de 1.926 millones).

La caja reforzó al máximo su fondo para insolvencias, al que destinó el pasado ejercicio 2.433 millones, 318 más que la suma de los últimos tres años, hasta completar una bolsa de 2.854. Para cubrirse en salud, NCG calificó como dudosos (posibles incobrados) 1.755 millones en préstamos que todavía no habían entrado en mora. Este colchón rebajó la tasa de cobertura crediticia, que aún así se situó en un 76%, dos puntos por encima de la media del sector. Y elevó la tasa de mora hasta el 6,62%, frente al 5,2% que presentaba la suma de Caixanova y Caixa Galicia. Las provisiones rebajaron el core capital de la caja hasta el 5,28%, de los más bajos del sector en España. De haber anotado en sus reservas todo el dinero destinado a saneamientos, esta ratio se hubiera situado muy próxima al 9,5%.

Su ratio de eficiencia se sitúa en el 52,9%, y los gastos de personal los incrementó ligeramente, al pasar de 507,8 a 535 en la cuenta individual, y de 629,7 a 642 en la consolidada.