La Asociación Nacional española de Fabricantes de Conservas de Pescado y Marisco (Anfaco-Cecopesca) pidió ayer a las instituciones de la Unión Europea (UE) que «corrijan» el acuerdo de asociación con dos países del Pacífico (Papúa-Nueva Guinea y Fiyi) porque dañan el mercado europeo del atún.
Los responsables de Anfaco se reunieron con varias direcciones generales de la Comisión Europea (CE) y con miembros de la Eurocámara para reclamar un cambio al citado convenio, por incluir derogaciones a las reglas de origen que en la práctica están poniendo en peligro el empleo de las conserveras de atún europeas.
El secretario general de Anfaco-Cecopesca, Juan Manuel Vieites, declaró que esas excepciones -que no tienen precedente en otros acuerdos bilaterales de la UE- están provocando que las multinacionales de Tailandia, Estados Unidos, China o Filipinas vayan a esa zona del Pacífico a abastecerse.
Esto significa, según Vieites, alterar el mercado mundial del atún, un «producto escaso» y además, la expansión de empresas que compiten con el sector europeo y ponen en riesgo unos 80.000 empleos directos en la UE, en esas industrias.
España es el primer productor de la UE de conservas de atún y el segundo a escala mundial.