El «tarifazo» eléctrico arrastrará subidas en toda la cesta de la compra

Miguel Á. Rodríguez REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

Los consumidores pronostican un encarecimiento por encima del IPC para el pan, los congelados, las conservas, la droguería o el transporte.

29 dic 2010 . Actualizado a las 10:14 h.

El tarifazo eléctrico aprobado esta semana por el Gobierno tendrá un efecto dominó sobre el precio de algunos servicios y productos de primera necesidad que crecerán a partir de enero por encima del IPC real (2,2% a noviembre de este año). Así lo creen las asociaciones de consumidores, convencidas de que el 9,8% aplicado al recibo de la luz incidirá fundamentalmente en la cesta de la compra y en el transporte ferroviario. Las organizaciones de usuarios temen que incida «entre dos y tres puntos» en el índice de precios al consumo del 2011.

De momento, el sector panadero maneja ya una escalada de precios que rondaría el 10% por término medio para el año que viene. La bollería o las galletas se encarecerán cerca de un 6%. Además de la subida eléctrica, el argumento principal de estos empresarios es el incremento del 50% experimentado a lo largo del 2010 en el coste del trigo.

Según Miguel López Crespo, de la Unión de Consumidores de Galicia, esta «bola de nieve» tendrá una especial incidencia en el transporte, sobre todo en el ferrocarril, que ya anunció subidas de hasta el 3,1% para los trayectos de AVE y largo recorrido. «Podrían no ser las últimas», señala el secretario general de Ucgal. En la cesta de la compra, además, hay productos «especialmente sensibles» al coste de la electricidad, como los congelados, las conservas y, en general, todos los relacionados con la droguería. Los elaborados cárnicos podrían repercutir también el recibo de la luz en los consumidores. Desde la citada asociación consideran en cambio que otros sectores, como el lácteo, no sufrirán el mismo efecto porque no son los productores quienes fijan los precios, aunque el tarifazo sí que incidirá en la cuenta de explotación de los ganaderos.

Corregir desfases

La patronal eléctrica, Unesa, confirma por su parte los peores pronósticos. La subida del 9,8% aprobada el lunes por la comisión delegada de Asuntos Económicos del Gobierno es «insuficiente», según los empresarios, para corregir los desfases del sistema eléctrico español. Los portavoces de las compañías productoras y distribuidoras de electricidad creen que este incremento no será el último. Primero porque el déficit de tarifa (20.000 millones de euros desde el año 2000 hasta ahora) no se ha corregido. La subida de enero servirá únicamente para que no siga creciendo, pero tanto la CNE como las eléctricas coinciden en que sería necesario otro «ajuste duro», de hasta el 20%, para equilibrar los costes del sistema con sus ingresos. Y después, porque el otro gran componente del recibo de la luz, las materias primas (petróleo, uranio o gas), seguirán subiendo, según todos los pronósticos, en el 2011.

Reacciones en cadena

Las reacciones a la escalada de la luz corrieron ayer como la pólvora entre sindicatos, partidos políticos y asociaciones de consumidores. Una de las más llamativas fue la de la federación de consumidores Facua, que anunció una campaña para «movilizar» a los usuarios contra la «desproporcionada» subida. Con el lema «Di a Zapatero que rechazas el tarifazo eléctrico», Facua presentó una carta, que los usuarios pueden enviar al presidente del Gobierno a través de la página web www.facua.org/contraeltarifazo. En la misiva se expresa el rechazo a una subida «desproporcionada» y a una política energética «contraria a los intereses de los consumidores y plegada a intereses empresariales».

En el terreno político, el presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó que las subidas de la luz, el gas o los billetes de AVE y cercanías son consecuencia de los «errores monumentales» del Gobierno, como la configuración de un «demencial» modelo energético. Aprovechando una junta directiva popular en Castilla-La Mancha, celebrada en Ciudad Real, arremetió contra Zapatero señalando que decisiones como la del lunes no provienen de «una maldición bíblica» o se producen «porque sí», sino que están provocados por «los errores monumentales de unos gobernantes que no han sabido estar a la altura de las circunstancias ni de un país como España».

La presidenta de la comunidad de Madrid, la popular Esperanza Aguirre, calificó de «tragedia» para los españoles esta subida, y señaló que traerá «más paro e inflación, y menos competitividad, renta y transparencia».

Del lado del Gobierno, el que ayer dio la cara fue el vicepresidente tercero y ministro de Administración Pública, Manuel Chaves, que admitió que la subida de la luz ha provocado una reacción «negativa» en las asociaciones de consumidores, pero explicó que el problema de ir retrasando la subida representaría al final una situación «mucho peor» que la actual.

La federación de Industria de Comisiones Obreras rechazó el incremento y negó que responda a las ayudas al carbón nacional. Y desde IU, su coordinador, Gaspar Llamazares, dijo que «hay gato encerrado» en la medida, que en su opinión «favorece a las grandes eléctricas».