El Gobierno compensa con la subida del tabaco los 230 millones de la rebaja fiscal a empresas

Natalia Bore MADRID/LA VOZ.

ECONOMÍA

El Ejecutivo dice que no queda tiempo y adelanta la reforma de las pensiones al próximo 28 de enero

04 dic 2010 . Actualizado a las 05:16 h.

El ultimátum a la comisión del Pacto de Toledo para que entregue ya al Gobierno su informe sobre la reforma del sistema de pensiones es, desde ayer, más evidente todavía de lo que lo fue el miércoles tras la intervención del titular de Trabajo, Valeriano Gómez, quien, entre otras cosas, dejó claro que no había alternativa a la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años. Y es que, según anunció ayer el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el Ejecutivo aprobará el 28 de enero esta última «gran reforma» pendiente, y la enviará inmediatamente al Congreso para su tramitación.

El tiempo «se ha acabado»

«El tiempo se ha acabado», señaló. Y lo ha hecho antes de lo esperado, ya que el Gobierno ha ido acortando los plazos -primero en el primer trimestre del 2011 y luego en la primera mitad de este, es decir, en febrero, a más tardar- al ritmo impuesto por los voraces mercados, ávidos de reformas contundentes. Rubalcaba insistió en que la fecha del 28 de enero «no significa que renunciemos a lograr acuerdos en el Pacto de Toledo», pero pese a que reiteró que solo se trataba de «imprimirles ritmo» y «poner fecha para que la gente sepa a qué atenerse», lo cierto es que el mensaje es tan ultimátum como lo fue en su momento el de la reforma laboral.

Y, cumpliendo con el compromiso asumido el miércoles por Zapatero, el Consejo de Ministros también dio luz verde al Real Decreto Ley de actuaciones fiscales, laborales y liberalizadoras, con el que pretenden -según subrayó la vicepresidenta Salgado- «mejorar la competitividad de la economía», fomentando la inversión, la actividad económica y la creación de empleo.

El tabaco, un 28% más caro

El nuevo paquete de medidas, del que Rubalcaba negó que hubiera sido «improvisado», incluye, a mayores de las anunciadas por el presidente, una nueva subida del impuesto del tabaco, con el que el Ejecutivo pretende recaudar 780 millones de euros con los que cubrir, sin afectar al compromiso de consolidación fiscal, las reducciones de la fiscalidad aprobadas paralelamente para las pymes -Economía estima una caída recaudatoria de unos 230 millones- y el gasto que supondrá doblar el número de orientadores laborales después de que desaparezca la ayuda de 426 euros para los desempleados sin prestación, más de 600.000 personas.

Salgado calificó de «moderada» la subida impositiva al tabaco -segunda en menos de un año-, ya que el precio será similar al de Portugal y las cajetillas «más populares» pasarán a costar 3,68 euros. La ministra esgrimió, no obstante, la salud pública como razón principal de la nueva subida fiscal, que en el caso de los cigarrillos pasará de un impuesto mínimo de 91,3 euros a 116,9 euros por mil unidades, es decir, un 28% más. También subirá la picadura de liar, a la que muchos fumadores han recurrido con los sucesivos incrementos de precio.

Menos costes y obstáculos

Ni Rubalcaba ni Salgado quisieron valorar las crecientes críticas de líderes socialistas, como José María Barreda o Tomás Gómez, a la eliminación de la ayuda de los 426 euros o la privatización parcial de Aena y Loterías, que reportará a las arcas públicas unos 14.000 millones de euros. La ministra insistió en que las medidas aprobadas, entre ellas la rebaja del impuesto de sociedades a las pymes y la ampliación de la categoría de empresas de dimensión reducida, o la eliminación del pago obligatorio del canon cameral, elimina obstáculos y reduce costes para las empresas.