El ajuste de plantilla y de red mejorará un 66% el margen financiero por empleado en la nueva entidad
20 oct 2010 . Actualizado a las 03:31 h.La caja única gallega ha decidido elevar un 48,6% su objetivo de beneficio. El pasado junio, cuando se remitió al Banco de España un plan de negocio que el regulador consideró viable, Caixanova y Caixa Galicia se marcaron el reto de llegar al 2015 con un beneficio de 300 millones. El quinto ejercicio tras la fusión es decisivo, ya que para entonces deberá estar devuelto el crédito de 1.162 millones del FROB, con sus intereses, otros 240 millones.
Esos 300 millones han sido elevados ahora hasta los 446. Los directivos creen que es un objetivo «razonable» y necesario para consolidar a la caja gallega como la quinta de España. La ganancia bruta del 2015 será de 587 millones. En total, durante sus primeros cinco años la fusión se anotará más de 2.000 millones en beneficios, en lugar de los 1.450 marcados en el plan trasladado al supervisor.
Esta mejora de expectativas se apoya en la generación de sinergias. Si el plan de negocio contemplaba ahorros de 330 millones, ahora el protocolo prevé superar los 1.000, el triple del coste bruto anual del FROB.
Reservas para insolvencias
En el capítulo de la solvencia, prioridad de todas las fusiones, la alianza gallega promete un esfuerzo adicional. El proyecto prevé dedicar a reservas para insolvencias casi todos los 1.162 millones del Fondo de Reestructuración, pero esta cantidad se reforzará con otros 1.946 millones detraídos del beneficio.
Las cajas guardan en secreto su previsión de aumento crediticio, algo en lo que insistió recientemente el presidente de la Xunta, cuando pidió la apertura de «las tuberías del crédito». El proyecto contempla un crecimiento constante hasta el 2015, con acento en las familias y pymes, una considerable bajada en el sector inmobiliario y un crecimiento moderado en el ramo de las grandes empresas.
El otro pilar de actividad, la captación de depósitos, está cuantificado: la caja única plantea aumentar el ahorro un 4% anual hasta el 2015. La perspectiva es más ambiciosa en la ratio de eficiencia (mejor cuanto más baja), ya que la nueva entidad se fija el reto de situarse por encima del nivel medio de las quince primeras financieras de España. La previsión de eficiencia en el 2015 para este grupo ronda el 55%. La gallega aspira a consolidar esta ratio en un 45%.
El fuerte ajuste de plantilla y red mejorará un 66% el margen básico por empleado. La caja llegará al 2015 con 1.200 empleados menos y habiendo cerrado 200 oficinas en Galicia, 100 fuera y otras 230 susceptibles de ser vendidas en un bloque de desinversiones que podría recapitalizar la entidad hasta en 12.900 millones.