Ofrece 275 nuevos puestos en su plan industrial, pero apunta que los presentes peligran si no le adjudican potencia
15 oct 2010 . Actualizado a las 02:11 h.A un mes de que la Xunta dé a conocer la lista de adjudicatarios del concurso eólico, las empresas que pujan por el viento gallego empiezan a aumentar la presión sobre la Consellería de Industria. Ayer, fue Gamesa la que aprovechó la presentación de su plan industrial para advertir de que un mal resultado en la resolución de noviembre podría suponer «un problema para el mantenimiento del empleo» en la comunidad.
La empresa vasca, especializada en la fabricación de aerogeneradores, cuenta actualmente con tres fábricas, dos centros de reparación y almacenaje y una delegación administrativa en la comunidad, que dan empleo a 541 trabajadores en Galicia. De cara al nuevo concurso, Gamesa solicita 460,5 megavatios como promotor (a través de tres firmas diferentes, dos de ellas con socios gallegos) y otros 1.200 -la mitad de los que salen a concurso- como tecnólogo (constructor de aerogeneradores), de la mano de más de diez firmas que ya se han comprometido a adquirir sus molinos en caso de resultar adjudicatarias. Si logra este objetivo, Gamesa se compromete a invertir 53,8 millones de euros y crear cerca de 275 nuevos empleos directos.
Además de apuntalar la planta que tienen en Sigüeiro -ahora afectada por un ERE de suspensión temporal y que se reconvertirá en centro de reparación de grandes componentes, que también absorberá los 41 empleados de su planta de Bergondo-, el plan industrial prevé ampliar la capacidad de la fábrica de As Somozas, con dos nuevas líneas de producción de palas. Una de ellas estará destinada al molino más moderno de la firma, con 4,5 gigavatios de potencia y actualmente en fase de pruebas, cuya fabricación a nivel mundial podría comenzar en Galicia, «en caso de que el concurso sea generoso», como apuntó el director general de operaciones de Gamesa, Ricardo Chocarro.
La producción de este nuevo aerogenerador en Galicia llevaría aparejada también la instalación de una planta de fabricación de dovelas de hormigón para su soporte, que se localizaría en Coirós, y que permitiría crear 44 nuevos empleos con una inversión de 1,5 millones de euros.
Demanda exterior
Tras el varapalo del concurso eólico cántabro, donde Gamesa quedó fuera de los adjudicatarios pese a mantener una planta de producción con 260 empleados en la comunidad, los representantes de la firma insistieron en la necesidad de contar con carga de trabajo garantizada dentro de Galicia para asegurar el mantenimiento del empleo en proximidad, porque «si la adjudicación fuera para otro tecnólogo estaría en peligro no solo el plan industrial futuro sino el actual».