As Pontes y Cerceda recurrirán con la Xunta el decreto del carbón

Luís Villamor SANTIAGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

La teniente de alcalde pontesa dice sentirse «defraudada» tras los contactos mantenidos con Madrid

14 oct 2010 . Actualizado a las 11:12 h.

Los alcaldes de As Pontes y Cerceda recurrirán con la Xunta el decreto del carbón ante el Tribunal Supremo, para conseguir su suspensión cautelar. El regidor de Cerceda, Xosé García Liñares, y la teniente de alcalde de As Pontes, Montse García, se reunieron ayer durante una hora con el conselleiro de Industria, y decidieron apostar por una estrategia común para frenar los efectos que el decreto tendrá sobre las térmicas gallegas.

La Xunta no tiene prisa en presentar un recurso que estudia concienzudamente su asesoría jurídica, para tratar de que el proceso se impulse con las máximas garantías, según advirtió el conselleiro Javier Guerra al término de la reunión con los representantes de los concellos afectados. Además impulsa otro recurso ante el Tribunal de Luxemburgo.

Guerra, acompañado del director xeral de Industria, Ángel Bernardo Tahoces, se solidarizó con la marcha negra de los afectados y lamentó una vez más la falta de audiencia por parte del ministro de Industria. La teniente de alcalde de As Pontes, Montse García, aseguró sentirse «defraudada» tras los contactos mantenidos con el secretario de Estado de Energía. «Non estamos contentos, así como se buscaron solucións para as comarcas mineiras de Asturias e León dixémoslle que se nos estaba creando un problema en Galicia», precisó García.

Para paliar los daños que ocasionará el decreto del carbón sobre el transporte, la Xunta ha mantenido una reunión con Endesa y Gas Natural para tratar la posibilidad de que el 10% del mineral de importación que necesita la central de Ponferrada, para realizar la mezcla con el nacional, se traslade desde el puerto exterior de Ferrol por carretera, en vez de hacerse, como ahora, por tren desde el puerto interior. Por otra parte, seis entidades ecologistas exigen el cierre de las térmicas. Se oponen al decreto del Gobierno, que favorece la quema de carbón español, pero «non porque prexudique ás centrais galegas», sino porque la sustitución de esta electricidad «sucia» debería ser prioritaria en la lucha contra el cambio climático.