El Gobierno duda si aprobar la subida de la luz y el PP exige que no lo haga

Miguel Á. Rodríguez REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

La subasta eléctrica de ayer obligaría a elevar el recibo más del 2%, pero Industria podría congelarlo hasta el 2011

22 sep 2010 . Actualizado a las 02:29 h.

Industria se enfrenta a una dura decisión: subir el recibo de la luz más de un 2% a partir de octubre o no revisar las tarifas hasta enero del 2011, como ayer le pidió abiertamente el PP. El ministerio calculaba que la subasta de la electricidad -que fija casi el 40% del importe de la factura- provocaría ayer un incremento leve, del 1%, según comentó a media mañana el portavoz del PSOE, José Antonio Alonso. Pero no fue así. A falta de confirmación oficial, el megavatio hora superó los 46 euros en la subasta Cesur, lo que significa una subida superior al 5% en la energía que, traducida al recibo de los consumidores, rebasaría el 2% de incremento.

El secretario general de Energía, Pedro Marín, anunció el lunes un pacto con el PP para no subir el tramo del recibo que depende del Gobierno (peajes de acceso) y aplicar únicamente el resultado de esta subasta.

Pero el anuncio le costó caro. Primero el PP lo desmintió oficialmente. Y ayer, el portavoz de Economía, Cristóbal Montoro, afirmó que el ministro Miguel Sebastián le había llamado para disculparse y desmentir formalmente a su secretario de Energía. En plena campaña popular para pedir una rebaja de impuestos, Montoro solicitó abiertamente al Gobierno que no suba el recibo de la luz.

Industria tampoco quiere rascar el dinero de los consumidores en pleno repunte de la crisis y con el paro al alza. Ayer, fuentes oficiosas del ministerio admitían que se buscan fórmulas para evitar ese incremento de la luz. La más factible sería no revisar la tarifa en este trimestre y aguardar a enero, aunque algunos técnicos señalan que solo se lograría retrasar el problema. Por si acaso, el sector eléctrico ya ha enseñado las uñas y algunos portavoces de la patronal aseguraron ayer que si el resultado de la subasta Cesur no se traslada al recibo se estaría «incumpliendo la legalidad».

Políticamente, gravar la luz ahora es una bomba de relojería política. Y en el gabinete de Sebastián se preparan disculpas oficiales para no tocar los precios. La más comentada en foros del sector sería la de que el decreto aprobado en julio que regula la revisión tarifaria y la fija con carácter trimestral sigue todavía en el Consejo de Estado y, por tanto, puede no aplicarse. El Ejecutivo prevé que la tramitación culmine antes de final de mes, pero podría no suceder y servir de excusa perfecta.