La automoción ofrece desarrollar el coche eléctrico en el concurso eólico

Manoli Sío Dopeso
M. Sío Dopeso VIGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

El clúster Ceaga se asocia a Caixanova con un plan industrial de 1.000 millones para optar a 426 megavatios

11 sep 2010 . Actualizado a las 12:27 h.

Ceaga, el Clúster de Empresas de Automoción de Galicia, acude al concurso eólico asociada a Galenova, filial de Caixanova, para cerrar el círculo de la ecomovilidad, la apuesta de futuro del sector gallego, sobre todo si finalmente Mitsubishi decide implantar cerca de Vigo una fábrica de baterías para coches eléctricos.

Francisco Anguera, presidente de Ceaga, explicó ayer que la concurrencia al reparto eólico, como socio industrial de Galenova, es parte de un plan estratégico diseñado por el sector para el bienio 2010-2014, valorado en 1.000 millones de euros. La alianza constituida para pujar por el viento gallego solicita 426 megavatios de potencia en tres emplazamientos diferentes (en las provincias de A Coruña, Lugo y Pontevedra).

«Es el complemento a la apuesta industrial de nuestro sector por el vehículo eléctrico, no conocemos ninguna iniciativa similar en Europa», afirmó Anguera.

Poco más reveló ayer el presidente de los proveedores gallegos sobre la aventura eólica, más allá de que completará la apuesta del sector gallego por la motorización híbrida y eléctrica, desde el proceso de producción de nuevos componentes hasta la fuente de alimentación.

En el plan estratégico avanzado ayer por Anguera no figura explícitamente la implantación de Mitsubishi en Galicia, pero el sector cuenta con el proveedor de baterías como parte fundamental de un proyecto que hará despegar al sector «hasta donde nos lleve la imaginación y más allá», afirmó el presidente de Ceaga.

Ese más allá supondría la llegada a Galicia de la mano del consorcio japonés de nuevas industrias auxiliares, necesarias para completar el proceso productivo de la motorización eléctrica, desde la fabricación de conductores a los equipos de recarga.

La tercera pata del plan sectorial se basa en la formación. Para ello, Ceaga acaba de poner en marcha la Universidad Corporativa de la Automoción, un centro de formación en las nuevas tecnologías y sistemas de gestión para los trabajadores de las empresas asociadas al clúster. El objetivo es estar preparados para para un salto cualitativo de dimensiones comparables a cuando Citroën instaló en Vigo su centro de producción de vehículos.

Proyecto «Patricio»

Sobre la marcha de las negociaciones con el consorcio japonés para la instalación de una fábrica de baterías en Salvaterra, Anguera guarda silencio. «Todavía queda trabajo por hacer», afirmó, aunque sí reveló detalles sobre el proceso de gestación de una inversión de 500 millones de euros para la comunidad gallega.

El presidente de Ceaga sitúa el origen del proyecto en una conversación, en marzo del 2009, con el presidente de la Xunta, Núñez Feijoo, en la que se planteó la necesidad de abrir horizontes para la industria del automóvil que, en aquel momento, atravesaba uno de los momentos más bajos de la crisis.

A partir de ese momento, Ceaga lideró la búsqueda de posibilidades: primero fue Nissan, luego Mitsubishi y, en medio Toyota. Poco a poco el camino se fue despejando y la labor de los consultores contratados para llegar al corazón de Mitsubishi y situar a Galicia en el mapa inversor nipón dio sus frutos.

El 17 de marzo del 2010, el día de San Patricio (de ahí el nombre del proyecto) Galicia superó el primer corte. Quedaban entonces 19 localidades de nueve países. Desde el 22 de abril, la pugna está entre Kittseee (Austria) y Vigo.