El Gobierno gallego esperó a última hora pese a conocer la desinversión desde hace casi medio año

B.?C. FERROL/LA VOZ.

ECONOMÍA

La Xunta conoció el pasado marzo la intención de varios socios de Reganosa de poner a la venta sus participaciones en la regasificadora de la ría de Ferrol. Primero fue Endesa la que lanzó la desinversión, decisión que fue seguida por las entidades financieras, tras conocer el interés de un fondo de inversión australiano por tomar el control de la firma.

De hecho, el Gobierno gallego cuenta con dos consejeros en Reganosa, los directores xerais de Industria y Facenda, Ángel Bernardo Tahoces y Manuel Galdo, respectivamente. En junio estaban al corriente de que el fondo ligado al Commonwealth Bank estaba realizando una auditoría a la regasificadora para evaluarla y así presentar su propuesta económica a los socios interesados en vender. A finales de julio, fue el consejero delegado de Endesa, Andrea Brentan, el que anunció que había cerrado la venta, y le siguió el Banco Pastor. Aunque no lo han reconocido oficialmente, tanto Caixa Galicia como Caixanova también sellaron entonces un acuerdo similar.

Cerrada ya esta operación, y ya casi a mediados de agosto, la Xunta comunicó su decisión de buscar a empresarios de la comunidad que estuviesen interesados en adquirir al menos parte de la tarta del accionariado en venta, es decir, el 21% con el que cuenta Endesa; el 10% de Caixa Galicia; y el 5% que tienen tanto el Banco Pastor como Caixanova. Para ello, Industria solicitó una junta general universal extraordinaria para modificar los estatutos de Reganosa y poder otorgar sus derechos de compra preferentes a una firma gallega, una decisión que se demostró casi inviable desde el comienzo y difícilmente encajable para los socios que ya habían suscrito un acuerdo con el fondo, que podría incluso ir a los tribunales y reclamar elevadas primas. De hecho, la junta no se celebró ayer porque no se presentaron Endesa, el Pastor y Sonatrach.

Casi medio año después de iniciado el proceso, ayer, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, aseguró que desde que Endesa anunció su salida de la planta «empezou a buscar e a traballar, dentro dos socios de Reganosa, un acordo para manter a maioría do capital galego dentro desta empresa».