Los japoneses necesitan 100.000 metros para el 2011 y 100.000 más para una segunda fase de la factoría.
31 ago 2010 . Actualizado a las 02:06 h.La fábrica de baterías de litio que Mitsubishi proyecta construir en Europa ocupará 200.000 metros cuadrados. Esta es la superficie solicitada por la multinacional en la Plataforma Logística de Salvaterra para levantar un proyecto que constaría de dos fases: la primera se pondría en marcha ya a principios del 2011, sobre una superficie de 100.000 metros. El proyecto estudiado ya sobre el terreno incluye una segunda etapa constructiva para la expansión de la planta que abarcará otros 100.000 metros cuadrados.
Los japoneses tienen prisa, porque después de casi un año de negociaciones en busca de socios (la alianza inversora la componen Magna y su filial Yuasa) y del emplazamiento más adecuado (Austria o España, tras descartar otras 17 localizaciones), se les echan el tiempo y la competencia encima. Aunque los nipones ya han manifestado su preferencia por el suelo gallego, la decisión se hace esperar y no solo por la división de opiniones con su aliada austro-canadiense Magna, que hasta el último instante sigue apostando por llevarse la inversión a casa (a la región austríaca de Burgerland).
Fuentes de la negociación con la multinacional aseguran que la reciente sentencia del Tribunal Supremo que anula el proyecto sectorial de buena parte de la plataforma logística de Salvaterra ha generado cierta inseguridad en el consorcio nipón, que ha pedido todo tipo de garantías de que su proyecto inversor se ejecutaría en plazo, a pesar de que, según ha aclarado la Xunta, el fallo judicial no afecta a los terrenos que interesan al consorcio austro-nipón para fabricar baterías de litio.
La zona estudiada para la planta de baterías es de titularidad de la Xunta (en la construcción del polígono industrial participan además el Consorcio de la Zona Franca y la Autoridad Portuaria de Vigo) y es, de las tres partes, la que se encuentra en la fase avanzada de urbanización. Esta superficie tiene además la ventaja de que es la que se encuentra más cerca de la futura autovía que unirá la plataforma logística con la A-52 (la obra ya ha sido licitada) y que cumpliría las necesidades de comunicación de la planta nipona con el centro de PSA Peugeot Citroën de Vigo y con el norte de Portugal. Al polígono llega también la vía férrea que conecta Salvaterra con el puerto de Vigo, adonde llegaría el litio procedente de Sudamérica para su posterior traslado a la fábrica de baterías.
Todos estos factores logísticos están minuciosamente analizados, valorados y comparados con la alternativa austríaca en un plan de viabilidad que las cúpulas de este consorcio formalmente no constituido (Mitsubishi, Yuasa y Magna) trata de consensuar desde antes del verano y cuyo veredicto parece ya inminente, con o sin el acuerdo de Magna.