Corbacho dice no comprender el «revuelo» que se ha generado, y Matilde Fernández se felicita
ECONOMÍA
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, insistió ayer nuevamente en lo razonable de la polémica enmienda del PSOE para rebajar de 100 a 30 días el plazo en el que un desempleado puede rechazar cursos formativos sin ser penalizado ni perder la prestación. Corbacho dijo no entender la polémica provocada por la enmienda, que finalmente recibió el apoyo unánime de los grupos.
«No sé por qué tanto revuelo», señaló en declaraciones a RNE, y añadió que «parece razonable que un parado esté lo menos posible en paro y eso requiere que haya cursos de formación y reciclaje». Respecto a las sanciones de las que serán objeto si se niegan más allá de los 30 días, el ministro dijo que habría que verlo «caso por caso», pues podría haber circunstancias atenuantes.
La senadora y portavoz socialista, Matilde Fernández, mostró la satisfacción de su grupo por haber logrado apoyos para devolver al Congreso un texto «acorde» a los objetivos, una reforma que busca «muchos equilibrios». Mientras desde el PP, su homóloga, Alicia Sánchez Camacho, destacó la «soledad parlamentaria y social» que acompaña a la reforma.