España tiene los servicios de banda ancha más caros de la UE, un 10,8% por encima de la media

M.?J.?A. MADRID/COLPISA.

ECONOMÍA

Los servicios de banda ancha de velocidad media (Internet de 2 a 10 megas, que representan el 70% de las líneas contratadas) salen en España un 10,8% más caros que la media de las mejores ofertas europeas. Lo certifica, una vez más, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), que realiza este estudio con datos del 2009 y que, para que las comparaciones sean más homogéneas, computa los precios ajustados al poder adquisitivo de cada país.

El informe de cierre del pasado año no arroja sorpresas. En España, la mejor oferta de velocidad media se puede suscribir por 32,3 euros ajustados por paridad de poder adquisitivo, cuando la media europea se queda en 29,1 euros. Más baratas resultan las ofertas de velocidad baja (de 144 kb a 2 Mb, el 11% de las líneas), que cuestan un 7,7% menos que la media europea, mientras la mejor propuesta de velocidad superior a 10 Mb (19,3% del total de paquetes de banda ancha y voz que se comercializan) sale por 35,5 euros, un 16,6% más que la media de sus equivalentes comunitarias.

Operadores tradicionales

La CMT compara una vez más el desembolso que supone para un usuario español contratar la banda ancha con el operador histórico (en este caso Telefónica) respecto al resto de compañías europeas que reúnen esta condición (Deutsche Telekom en Alemania, KPN en Holanda o PT en Portugal).

El resultado de la comparación es sangrante: la mejor oferta de banda ancha en velocidad media más servicios de voz que oferta Telefónica es un 71,1% más cara que la media europea, al ascender a 58,1 euros ajustados al poder de compra, frente a los 33,8 euros de promedio en los restantes países.

En España, además, el diferencial de precios que se ha abierto entre la mejor oferta del mercado (la de Orange, a 32,3 euros) y la del operador histórico es de casi 26 euros en la velocidad de 2 a 10 megas, el tramo más demandado. La CMT explica que esa brecha ha impulsado a los operadores alternativos, que han visto incrementar exponencialmente su cuota de mercado, que ya alcanzaba un 24,3% del total a finales del pasado año.