La Ley Concursal establece que los acreedores pueden presentar una alternativa al convenio ofrecido por la empresa si reúnen al menos el 20% del capital adeudado. Es lo que ha sucedido en el caso de Martinsa-Fadesa. El anterior convenio queda aparcado, pero el nuevo no invalida ni el informe de los administradores ni el trabajo del juez González-Carreró quien hoy recibirá ese informe y dará por concluida la fase común del proceso.
Según fuentes judiciales, la deuda reconocida por la empresa al inicio del proceso concursal (6.744 millones de euros) no variará «sustancialmente» tras la resolución de todos los incidentes, aunque sí han sufrido modificaciones las calificaciones de algunos créditos -como el de Bancaja, de más de doscientos millones-, que se han visto rebajados a subordinados (se cobrarán en último lugar).
Ahora se abre la fase de convenio. Los acreedores dispondrán de noventa días hábiles para tramitar (por escrito en este caso, dado el elevado número de acreedores) las adhesiones a la propuesta de convenio. Según un comunicado emitido por el propio juez, «esta fase del proceso se prolongará presumiblemente hasta finales de año». La empresa puede aceptar el nuevo convenio (presumiblemente, en las condiciones que determina segunda opción) o ir hacia su liquidación.
La conclusión de la fase de convenio garantiza la superación del concurso y la de la tutela judicial.