La falta de cargas y las rencillas en el sector están detrás de los sabotajes a camiones que trabajan para Leite Río

La Voz LUGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

Los autores de los daños ocasionados a cinco camiones pertenecientes a autónomos que trabajan para Leite Río efectuaron un selección de los vehículos entre los dieciséis estacionados en las inmediaciones de la fábrica de Veiga de Anzós, en Láncara. Sabían en cuáles de ellos querían causar desperfectos y de qué tipo.

Transportistas afectados por los destrozos aseguran desconocer los motivos del sabotaje del que fueron objeto sus vehículos y reclaman a la Guardia Civil que investigue y localice a los culpables. Fuentes del sector, sin embargo, relacionan los daños con rencillas profesionales derivadas de la falta de cargas a causa de la crisis económica. En este sentido, señalaron que los sabotajes podrían estar vinculados a la posibilidad de que alguno de los camioneros realice viajes de retorno a precios muy bajos, para no volver sin carga. También se especula con la posibilidad de que estén relacionados con el hecho de que la empresa recurre cada vez con menos frecuencia a vehículos no abanderados para enviar sus pedidos.

El industrial lucense Jesús Lence, propietario de Leite Río, aseguró ayer que el conflicto era ajeno a su empresa, que genera diariamente entre sus plantas de Lugo y de A Coruña un millón de kilos diarios de cargas con destino a diferentes puntos de España y de Portugal. «Nadie tira piedras -apuntó el empresario- contra su propio tejado». «Nosotros -apostilló- somos, hoy por hoy, de los que pagamos más las salidas de Galicia y nuestros camiones cargan exclusivamente en Leite Río. En los retornos no entramos».

Lence explicó que la empresa cuenta con una flota de 130 camiones, entre propios y abanderados, que están cargando constantemente en las diferentes plantas. «Cuando no nos llegan estos -explicó- recurrimos a las agencias y al Centro de Transporte, pero preferimos usar los vehículos abanderados porque son profesionales que saben mover palés». Leite Río incorporó en los últimos tiempos a su flota de autónomos a un grupo que trabajaba antes para Pascual.

La Guardia Civil lleva varios meses investigando los desperfectos ocasionados a camiones de Lugo y que se producen habitualmente en fin de semana, pero por el momento no hubo detenciones. Tampoco es la primera vez que los destrozos afectan a la flota de la empresa láctea. Hace meses hubo denuncias por destrozos a camiones causados en dependencias de Leite Río. Alguno de los transportistas que presentó denuncia el domingo resultó también afectado en aquella ocasión.