La convocatoria no cala en trabajadores que sí han secundado otros paros, porque «non é o momento»

Nacho Mirás SANTIAGO / LA VOZ.

ECONOMÍA

«Eu non vou ir á folga», dice a eso de la una de la tarde una funcionaria de la Consellería de Medio Ambiente que apura un cigarrillo en la puerta del complejo administrativo de la Xunta en San Caetano. La trabajadora, que prefiere mantenerse en el anonimato, reconoce que sí que ha participado en otras movilizaciones anteriores, pero piensa que «agora non é o momento». Y no lo es «porque -dice- aínda que non estou moi de acordo cos recortes, hai que solidarizarse cos parados, valoro máis a solidariedade».

La empleada pública explica que, en el departamento en el que trabaja, «hai de todo», tanto los que tienen claro que secundarán la convocatoria como los que no. Justo a su lado, un compañero de Industria suscribe el argumento de la solidaridad de su compañera. «Eu virei a traballar, pero si que teño claro que a Administración está sobredimensionada non no número, senón nas escalas, nos altos cargos, aquí entrou xente que traballa moito, xente que non traballa...».

Bastantes de los funcionarios de la sede central de la Xunta a los que se les pregunta si harán o no harán huelga prefieren no responder y se cuidan mucho de que haya un fotógrafo que pueda retratarlos; otros, sin embargo, no se andan con tantos miramientos. Es el caso de otro trabajador de Medio Ambiente, que sabe que la huelga le costará un día de sueldo pero que, aun así, ejercerá su derecho: «Claro que irei, para protestar polo recorte salarial». Consciente de que la protesta no cambiará el decreto que afecta al bolsillo de los empleados públicos, añade que «o importante é que se decaten de que non estamos de acordo». «Ademais -indica- nunca tal pasou. Si que houbo conxelacións, pero xamais se lles recortara aos salarios». «Penso que non é o momento aínda que, en realidade, se non vou é por desencanto cos sindicatos», dice otra funcionaria. A escasos metros son precisamente los representantes sindicales los que llaman a secundar el paro bajo el lema «Non aos recortes salariais e sociais», así como a participar en las movilizaciones convocadas en las principales ciudades.