Los sindicatos de la fusión exigen abrir la mesa laboral y homologar convenios con todas las mejoras
ECONOMÍA
Fumata blanca sindical. Los delegados de las cinco centrales representadas en Caixanova y Caixa Galicia no han querido repetir la imagen de tensión que escenificaron los directivos de las entidades durante meses y cerraron ayer un acuerdo de mínimos de cara a la fusión de las cajas gallegas.
Comisiones Obreras, CSICA, CIG, UGT y CGT exigieron en un comunicado conjunto la convocatoria urgente de la mesa de negociación del pacto laboral. Pidieron también una información «precisa» de las previsiones que manejan ambas financieras con relación al empleo y las relaciones laborales.
Como habían planteado en la reunión anterior, los sindicatos se oponen a la segregación de la red de oficinas y se niegan a aceptar «la utilización de cualquier tipo de medida traumática». En la carta, que será remitida a Caixanova y Caixa Galicia en el día de hoy, sugieren negociar un protocolo de la homologación «partiendo del reconocimiento de los derechos adquiridos». En síntesis, los trabajadores plantean una equiparación de las mejores condiciones existentes en las dos entidades.
También solicitan garantías de continuidad para la obra social y para la naturaleza jurídica de las cajas de ahorros. Los sindicatos quieren un plan de prejubilaciones universal y voluntario, así como la presentación de un plan de futuro de la nueva financiera, con una «explicación clara del diseño de los centros de trabajo».
Apuestan en último término por un compromiso de mantenimiento de las condiciones laborales para todas las personas que trabajan en empresas vinculadas con Caixanova y Caixa Galicia.