Los sindicatos de las cajas siguen sin acuerdo para definir la mesa laboral de la fusión gallega

M. Á. Rodríguez / R. Santamarta LA VOZ/REDACCIÓN.

ECONOMÍA

Los cinco sindicatos representados en Caixa Galicia y Caixanova no lograron ayer ningún acuerdo tras cuatro horas de reunión para abordar una postura conjunta de cara a la fusión de las cajas gallegas.

Todos coinciden en la conveniencia de elaborar una plataforma de mínimos que agilice la negociación, pero han pospuesto este debate hasta alcanzar un consenso respecto a la constitución de la mesa laboral, que las dos financieras deben convocar en las próximas semanas.

Comisiones Obreras, la central mayoritaria en las cajas, quiere una representación proporcional de las centrales en esta plataforma de diálogo. Su propuesta es respaldada por la CIG, mientras CSICA, la segunda fuerza en el sector, aceptaría la opción que reciba mayor respaldo. UGT defiende la paridad (que todas las delegaciones sienten al mismo número de integrantes), aunque los votos finales sean proporcionales, una posición que también defiende la CGT.

De los 297 delegados sindicales de Caixanova y Caixa Galicia, Comisiones Obreras tiene 123 (el 41,4% del total); CSICA cuenta con 71 (23,91%), CIG con 57 (19,19%); UGT, 43 (14,48%); y la CGT mantiene 3 delegados (el 1,01%).

La propuesta de UGT es idéntica a la seguida hace diez años para negociar la fusión de Caixanova, Caixa Ourense y Caja de Pontevedra. Entonces cada sindicato (UGT, CSICA; CSIF, CIG, CC.?OO. y CGT) sentó a cinco representantes en la mesa laboral: un portavoz, tres delegados y un asesor. Comisiones se queja de que UGT defienda ahora esta fórmula en Galicia y apueste por la proporcionalidad en las fusiones catalanas o las andaluzas.

Entre hoy y mañana, los sindicatos volverán a reunirse para acordar este punto y comenzar a discutir la plataforma de mínimos. La fusión gallega es por ahora la única que no abrió la mesa laboral al mismo tiempo que las mesas necesarias para cerrar el proyecto financiero. «Aquí somos demasiado originales», ironizó ayer un portavoz de Comisiones.

La previsión es que se abra el debate sobre el futuro convenio de la caja gallega fusionada a finales de junio, una vez entregado al Banco de España el proyecto financiero, un documento que, paradójicamente, se verá condicionado por el empleo.