Alemania habla ya de «quiebras controladas» de Estados en la eurozona como alternativa al rescate

Enrique Müller

ECONOMÍA

Mientras se ultiman los preparativos para poner en marcha el plan de rescate griego, el Gobierno alemán ya ha comenzado a diseñar un severo catálogo de normas para mejorar la conducta financiera y fiscal de los países miembros de la zona euro. En una entrevista concedida al periódico Rheinische Post , el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, propuso la posibilidad de introducir, en caso extremo, un proceso de quiebra controlada para los países amenazados de insolvencia. Otras medidas de castigo mencionadas por el ministro incluyen la congelación del pago de los fondos de cohesión y la suspensión del derecho de voto.

«Necesitamos una mejor vigilancia de los datos presupuestarios de los países miembros y aplicar nuevos instrumentos en la eurozona», dijo Schäuble.

Mientras tanto, y en un interesado gesto de solidaridad con Grecia y también con el Gobierno alemán, los principales bancos germanos, con el Deutsche Bank a la cabeza, anunciaron ayer que desean unirse a los esfuerzos de Berlín para lanzar un salvavidas financiero destinado a impedir la quiebra del Estado griego. El plan de la banca germana, en el que también participan dos importantes compañías de seguros (Allianz y Munich Re) representa también un sólido apoyo para la canciller Angela Merkel, que deberá afrontar el próximo viernes dos importantes votaciones para poder en poner en marcha la ayuda

«Es extraordinariamente importante que ahora apagamos esta casa en llamas», afirmó el presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann. «No es el momento de discutir sobre los fallos de construcción, sino de apagar el incendio. Nuestra aportación es una muestra de que confiamos en el programa de ajuste», añadió.

Con todo, el plan de rescate alemán seguramente tendrá que ser revisado si se confirma una información publicada por el diario Bild , según la cual el secretario de Estado de Finanzas, Steffen Kampeter, informó a la comisión presupuestaria del Bundestag que las necesidades de Grecia pueden alcanzar los 150.000 millones hasta el 2010. El rotativo añadió que Grecia se comprometió a conseguir los 40.000 millones restantes en los mercados de capitales y en caso de fracasar en el intento, volverá a llamar a la puerta de Bruselas.