Las cuentas finales incluso rebajan las ayudas, prejubilaciones y cierres previstos por KPMG
ECONOMÍA
Las «dudas» de Caixanova sobre la fusión se resolvieron encargando una 'due diligence' (auditoría de valor) que elaboró KPMG, una consultora neutral. Caixanova y el PSOE criticaron sus conclusiones. Se llegó a decir que estaban pactadas de antemano y no respondían a la realidad. Al final, las negociaciones para la fusión se basaron en esta auditoría, que el propio Banco de España reconoció como correcta. Es más, las cuentas finales rebajan las ayudas, prejubilaciones y cierre de oficinas que propuso KPMG y que, nada más conocerse, tanto Caixanova como fuentes socialistas calificaron de imposibles. También acusaron a la Xunta de no facilitar la auditoría a las cajas, algo que sabían que era imposible por el secreto bancario. La autorización del Banco de España permitió que luego las dos la manejasen para negociar.