Falsas alarmas contra Caixa Galicia y contradicciones sobre si Caixanova podría subsistir sola
ECONOMÍA
De todas las leyendas sobre la fusión, las que sin lugar a dudas podrían haber provocado un mayor daño al sistema financiero fueron aquellas en las que se puso en duda la fiabilidad de las entidades. Aun así, las diferencias fueron notables. Mientras nadie cuestionó a Caixanova, el punto desequilibrante lo marcó el alcalde vigués, que puso en duda la solvencia de Caixa Galicia en una actitud que recibió duras críticas incluso desde las filas de su propio partido.
Caixanova puede seguir sola
El 18 de noviembre, el director general de Caixanova, José Luis Pego, remitió una carta a la plantilla en la que decía que la entidad no podría seguir en solitario en la coyuntura actual, por lo que apelaba a un SIP con cajas de fuera como la mejor alternativa, descartando las fusiones regionales e interregionales. Caballero, el regidor vigués, se aferró a este guión y apostó por un SIP de Caixanova fuera de Galicia, en el que la entidad gallega fuese líder. Las dos operaciones exploradas, una la de Banca Cívica encabezada por Caja Navarra, y otra la de Cajastur con Caja Cantabria y Caja Murcia, no le ofrecían a Caixanova la condición de líder. Cuando el Banco de España forzó la negociación para la fusión gallega, Caballero cambió su discurso y aseguró que Caixanova «seguirá en solitario, si no absorbe a Caixa Galicia». Pero hasta el informe de Deloitte elaborado a instancias de la entidad viguesa admite que la caja presidida por Gayoso no sería competitiva por sí sola.
Rumores peligrosos
Sin duda fue el bulo más peligroso de la fusión. Y de nuevo con el alcalde vigués como protagonista. En ruedas de prensa, plenos y debates públicos, Caballero vertió dudas sobre la fortaleza de Caixa Galicia. Llegó a sugerir que podría ser intervenida por el Banco de España y que la Xunta trataba de usar a Caixanova para «rescatarla». El propio Banco de España tuvo que tranquilizar los ánimos en la última reunión con la Xunta y las cajas asegurando que las cuentas de ambas entidades son similares. Pero las insinuaciones políticas pudieron haber causado un daño letal a Caixa Galicia, sometida a una posible fuga de clientes o depósitos. Por fortuna no sucedió así. ?