Juárez reunirá a las industrias para que se «adapten» y pacten subidas del precio de la leche
ECONOMÍA
La Xunta y el Gobierno central apelaron ayer a la responsabilidad de las industrias para que observen lo que acontece en países como Francia, y pacten subidas de los precios de la leche. El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, y el secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, coincidieron en Santiago en esta demanda a las industrias, que serán convocadas la próxima semana por la Xunta para «que adapten o seu comportamento ao que se observa no entorno».
En Francia se están produciendo «pactos á alza» y este será el argumento que el conselleiro de Medio Rural trasladará a las compañías. Con todo, Juárez indicó que, aunque deberían hacerlo más, «os prezos están mellorando de xeito sensible». Sostuvo «que non hai ningún motivo para que poidan baixar», sobre todo si se considera que han disminuido las entregas, hay menos oferta en el mercado español y la tendencia en Europa es alcista.
Como ejemplo, Juárez trajo a colación que la leche es más barata que un refresco, que se produce sin el concurso de la naturaleza. «As dúas Administracións estamos de acordo en que non se xustifica en ningún momento a baixada de prezos», sostuvo. Dijo esperar además que del grupo de alto nivel de la UE salgan «iniciativas urxentes para mellorar a capacidade de negociación dos produtores».
Los acuerdos de Madrid, que tendrán que renovarse próximamente, deben constituir una vez más la «folla de ruta», para que progresen los contratos homologados y no sean las industrias las que impongan los precios, según el responsable de Medio Rural.
Incremento
Juárez indicó que los contratos entre productores e industrias -aunque todavía habría que avanzar mucho más en este ámbito- han pasado en los últimos ochos meses del 10 al 25% de las ventas. La Xunta remitirá al Gobierno una propuesta para que, en determinadas circunstancias, se pueda aceptar la negociación colectiva de los ganaderos y romper así la paradójica situación de que las industrias impongan un precio a miles de productores «pero estes non se poidan unir para negocialo de maneira conxunta».