El Banco de España exige un único contrato con despido más barato

Natalia Bore

ECONOMÍA

El supervisor, que afirma que este modelo impulsaría el empleo, alerta de que el alza del paro seguirá en el 2011

31 mar 2010 . Actualizado a las 02:25 h.

La introducción de «una nueva figura contractual común para las nuevas contrataciones, con un coste de despido inferior al del contrato indefinido actualmente en vigor, aumentaría la creación de empleo y reduciría la volatilidad del mercado laboral, tanto a corto como a largo plazo». Quien así se pronunció ayer no fue ni la patronal, ni el Partido Popular, ni los economistas del «manifiesto de los cien» -aunque todos ellos plantearon acabar con la dualidad del mercado laboral español y abaratar el despido- sino, de nuevo, el Banco de España en su Boletín Económico de marzo.

Para el organismo regulador, España está obligada a superar la segmentación actual de la contratación, que abre una gran brecha entre los trabajadores indefinidos y los temporales, si quiere reducir la tasa media de paro.

De igual modo, advierte -en contra de las estimaciones del Gobierno, que sostiene que a finales de este año comenzará a crearse empleo- que el paro seguirá creciendo tanto este año como el próximo, hasta situarse, respectivamente, en el 19,4% y el 19,7% de la población activa, en una nueva tasa récord en esta crisis.

El Banco de España concluye que la dualidad de la contratación «exacerba las fluctuaciones del empleo y el desempleo», con los costes sociales que ello conlleva, además de reducir la productividad.

Insiste también en que «las entradas y salidas del desempleo» desde que estalló la crisis «se produjeron fundamentalmente a través del empleo temporal», como demuestran las cifras: en cada trimestre, un 7,9% de los ocupados con contrato temporal pasaron a estar desempleados, frente al 0,9% de los ocupados con contrato fijo.

La reforma

Así, plantea la creación de un nuevo contrato único con un coste menor por despido, aunque advierte que ello «no fundamenta, por sí solo, una propuesta elaborada y completa de reforma laboral», que debería incluir otros factores «importantes» como «los mecanismos de negociación salarial o las políticas activas de empleo». La puntilla la asesta la institución al advertir que la pretensión del Ejecutivo de tratar de reducir la segmentación del mercado penalizando la contratación temporal, mientras que mantiene las condiciones actuales de la contratación indefinida, «perjudicaría de forma notable las perspectivas de recuperación del empleo».

Las reacciones ante la propuesta, que ya había reclamado también con gran polémica el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, no se hicieron esperar.

Desde el Ejecutivo, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, descartó de plano una reforma del mercado laboral que incluya el abaratamiento del despido y recordó que es en el seno del diálogo social donde se discuten tales temas, sobre los que el Ejecutivo ha dejado claro que no se «mermarán los derechos de los ciudadanos».

Idéntico mensaje enviaron los sindicatos. El secretario general de CC.?OO., Ignacio Fernández Toxo, reclamó al Banco de España que «deje de interferir en el diálogo social» y haga su trabajo, «que bastante tajo tiene con la reestructuración del sector financiero». Para Comisiones Obreras, el problema del empleo en España no tiene relación con las modalidades de contratación ni con la cuantía de la indemnización por despido.

Desde UGT, el secretario de Acción Sindical, Toni Ferrer, criticó la propuesta del supervisor subrayando que la nueva figura contractual que propone supondría extender el uso de la temporalidad injustificada como modalidad común de contrato, y pidió «menos fórmulas mágicas» para frenar el paro. Ferrer pidió a Fernández Ordóñez que deje de «cargar» contra el mercado laboral, ya que la solución a la crisis económica no pasa por abaratar el despido.