La fusión andaluza encalla por la falta de acuerdo con los sindicatos

Agencias

ECONOMÍA

La fusión entre la malagueña Unicaja y la cordobesa Caja Sur (esta última, tutelada por la Iglesia) se ha encontrado en las últimas semanas con diferencias con los representantes de los trabajadores que han llevado a la alianza a un punto muerto de difícil salida. Esta operación, auspiciada por la Junta de Andalucía y con el beneplácito del Banco de España, supondría crear una entidad con hasta 57.000 millones de euros en activos, por delante de Caixa Galicia y casi el doble que Caixanova.

Según las denuncias de los sindicatos, las dos entidades se mantienen inflexibles a la hora de determinar los excedentes de plantilla, casi 300 en el caso de Unicaja y más de 900 en Caja Sur. Cuentan con más de 170 oficinas duplicadas. Las centrales también lamentan que no se les haya facilitado el proyecto de ahorro de costes (se tienen que recortar más de 50 millones sobre el coste inicial de la fusión). La operación ha de estar cerrada antes del 30 de junio.